Conecta con nosotros

Hola, ¿Qué estás pensando?

El Intransigente
Fray Mamerto Esquiú

VIDA & ESTILO

Catamarca, una meca del turismo religioso

Un plan perfecto para un fin de semana largo

La pandemia redujo la posibilidad de viajar al turismo interno. Pero, como todas las cosas malas, es algo que se acabará en unos pocos meses. Una vez que podamos volver a subirnos a un avión, a un colectivo de larga distancia, a nuestro auto, recorrer nuevas ciudades y nuevos paisajes volveremos a los viejos dilemas. ¿Qué hacemos en un fin de semana largo? Las opciones hasta ahora no son muchas, quedarse en casa o hacer un viaje corto. La recomendación de este humilde columnista es el turismo religioso, no se arrepentirá.

Monumentos, reliquias, pantallazos ocultos y enigmas de nuestra historia nacional, todo eso puede encontrarse en el turismo religioso. Para este tipo de viajes, Catamarca es una de las mecas. No sólo puede peregrinarse a la Virgen del  Valle, algo que contaremos en otra columna. Además, el suelo catamarqueño no da la posibilidad de seguir los pasos del Beato Argentino, Fray Mamerto Esquiú, en un recorrido por templos y colegios históricos.

Fray Mamerto Esquiú fue un reconocido evangelizador y docente catamarqueño, recorrió el interior de la provincia, dando consuelo y enseñanza a los pobladores. Fue enviado a Córdoba, donde su vocación sacerdotal y su generosidad tomaron ribetes impensados. La calle donde vivía se convirtió casi en un campamento para los pobres y afligidos que no se conformaban con la limosna, sino que buscaban la bendición y el consuelo del beato catamarqueño.

Por eso la provincia norteña es un lugar ideal para una travesía religiosa siguiendo la historia del Fray franciscano. Para empezar hay que visitar la casa de la familia Esquiú Medina estaba ubicada en La Callecita, principal arteria del pueblo de San José de Piedra Blanca, el pueblo donde estuvo ubicado el primer ingenio y donde nació la indutrias azucarera argentina. En el interior de la casa de los Esquiú Medina hay objetos que pertenecieron a la familia del Fray, como la cama, dos sillones, una rueca y dos tornos para hilar. Por los amplios pasillos del templete que la protege, una serie pictórica ilustra las distintas etapas de la vida de Mamerto de la Ascensión. El 27 de agosto de 1935, por Ley 12.191, el Congreso de la Nación la declaró Monumento Histórico Nacional.

Luego habrá que recorrer algunos kilómetros hasta el Santuario del Señor de los Milagros, que se encuentra en la localidad de La Tercena. Contiene en su interior la pila bautismal donde fuera bautizado Fray Mamerto Esquiú. Este santuario tiene una historia muy particular. Allí mismo recibieron también la primera eucaristía otros dos obispos. Luis José Gabriel Segura y Cubas. Gabriel fue Obispo de Paraná. El otro fue Mariano de Jesús Rizo Patrón, obispo de Salta. Esto representa un hecho único en la historia del arzobispado argentino. En ningún otro templo del interior han recibido el bautismo y la comunión tres obispos.

Acá podremos terminar nuestro primer día de turismo en Catamarca, no sin antes conocer el Monumento a  Fray Mamerto Esquiú, ubicado sur de la iglesia de San José de Piedra Blanca, antes de ingresar al cementerio parroquial, subiendo la lomada de las Sierras del Gracián hacia la derecha, en jurisdicción del distrito San Antonio. La estatua la construyó el escultor Antonio Emilio Forner, en su taller de la ciudad de San Fernando del Valle. Utilizó a un joven como modelo. La estatua tiene dos metros treinta de altura y pesa más de dos mil kilos.

Segundo día

Para el segundo día, podemos empezar por el Convento y Museo Esquiú. El convento data de 1693. Tiene acceso por la esquina de Esquiú y Rivadavia. Aquí estudiaron los mismos tres obispos bautizados en el Santuario del Señor de los Milagros en La Tercena Con diez años, luego de la muerte de su madre, Mamerto Esquiú ingresa al convento para iniciar la carrera sacerdotal. A los dieciséis hizo la Profesión Solemne o perpetua de los tres votos en la Orden Franciscana. Con dieciocho años, fue nombrado director suplente del colegio San Francisco. Posteriormente profesor de Filosofía a nivel superior y más tarde de Teología para los que seguían sus estudios para sacerdotes. Este es un buen únto ára dar or finalizado el día de recorridas.

Luego, es paso obligado la visita al Templo San Pedro de Alcántara, en pleno corazón de la ciudad capital. Esta iglesia también tiene un monumento al Fray franciscano, que está colocado en el patio del frente. La escultura fue realizada por el arquitecto Hernan Cullen Ayerza, el mismo escultor del Monumento a Jorge Newbery, ubicado en el cementerio de la Chacarita de Buenos Aires y El Aborigen, en la plaza España de la misma ciudad. El templo es uno de los más hermosos del norte del país.

Si bien dijimos que íbamos a hablar de esto en otra columna, en recorrido religioso no estaría completo sin una visita a la Catedral Basílica. Es la casa de la Virgen del Valle de Catamarca, uno de los íconos que representa a la Santa Madre, más visitados en todo el país, la devoción mariana se siente a cada paso dentro del templo. Pero eso, como dijimos, es material que desarrollaremos en el futuro.

El Intrasigente, República Argentina © Copyright 2020 // Todos los derechos reservados