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El Intransigente
Alejandro Fantino
Alejandro Fantino y Marcela Tauro

ESPECTÁCULO

Conmoción y dolor por lo que sucedió en el programa de Alejandro Fantino: «No saben lo que es»

El relato más duro de todos.

Un momento muy fuerte se vivió este martes en el ciclo liderado por Alejandro Fantino, «Fantino a la Tarde», que se emite a través de la pantalla de América TV. Ante la ausencia del periodista que se encuentra de vacaciones junto a su novia, Coni Mosqueira, es Karina Mazzocco la encargada de tomar su lugar en estos días. Esta vez, el entrevistado que conmocionó a todos fue nada más y nada menos que la Tota Santillán.

El actor y conductor que está haciendo temporada teatral, se quebró en muchos momentos de la nota, tanto al hablar de sus problemas de salud, como así también de la imposibilidad de ver a sus hijas más pequeñas. «No estoy en pareja. Primero estoy agradecido, les quiero contar algo. Hace un año a mí me daban inyecciones, y el doctor me las sacó. Me dieron de alta, eran por los problemas que había tenido», afirmó.

«Hace un año me dieron el alta, hace un año estuve con mi psiquiatra y me sacó las pastillas. Para mí es una felicidad. No saben lo que es. Yo hice todo lo que había que hacer, yo por mis hijas hago todo lo que hay que hacer. La verdad es que estoy contento, no iba a venir a hacer temporada, pero lo necesitaba porque estoy sin plata, es el único recurso que tengo para juntar el mango. Ayer fue el día más feliz de mi vida de todas las temporadas», sostuvo la Tota Santillán.

«Uno toca fondo, se van todos los amigos del campeón, los teléfonos no suenan. Uno se tiene que reinventar. Yo toda mi vida trabajé. El año pasado comencé a vender barbijos, alcohol en gel, en el verano vendí barbijos. Lo bueno es que yo termino de trabajar, me voy a mi departamento, me siento con mi familia, con mis amigos que son pocos, porque cuando hay mucha plata y mucha joda eran muchos amigos… En las malas…», disparó el conductor.

Fue al momento de hablar de sus pequeñas cuando no pudo contener las lágrimas, dejando un momento muy doloroso al aire. «A mis hijas más chiquitas no las veo. Yo hablo por WhasApp, les mandé los regalos, y ellas saben que las amo. Son WhatsApp de cinco segundos, me dicen que me aman. Hoy tienen 8 y 9 años. Yo les agradezco a mis amigos de todo corazón, que me acompañan. Yo sigo siendo el mismo», afirmó movilizado.

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