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Fuente: Twitter oficial del Sindicato Trabajadores Pasivos

POLÍTICA

«En Argentina se ha reemplazado el criterio de salud por lo que es el negocio para algunos sectores»

Eugenio Semino, defensor del pueblo de la Tercera Edad, dialogó con El Intransigente sobre la situación económica de los jubilados.

Eugenio Semino, defensor del pueblo de la Tercera Edad, analizó la difícil situación que atraviesa la mayoría de los jubilados que no alcanzan a cubrir la canasta básica. En diálogo con El Intransigente, remarcó que alrededor de 700 mil jubilados son los que logran superar esa barrera, mientras que más de seis millones no cubren sus necesidades básicas.

La última medición realizada por la Defensoría del Pueblo de la tercera edad, la canasta básica para un jubilado, durante el primer semestre del año, alcanzó los 30.500 pesos. Según manifestó Semino, alrededor de 700 mil personas son las que llegan a cubrir ese monto, mientras que más de seis millones quedan lejos de poder cubrir el monto medido por el organismo.

«Para tener un panorama claro, recordemos que hay dos millones y medio de jubilados que están percibiendo la mínima neta, que son 11.500 pesos. Después tenemos otro tanto que están en una media de 16 mil pesos, así que ahí estamos hablando de un universo casi de cinco millones de personas. Y ni hablar de las pensiones no contributivas, que son un millón trescientos, que cobran cerca de 8 mil», detalló.

En ese marco, manifestó que la medición realizada desde el organismo tiene tres segmentos: uno relacionado a la alimentación, donde se encargan de medir que la canasta pueda cubrir unas 2.000 calorías; otro rubro vinculado al hábitat, es decir los gastos vinculados a la vivienda; y el tercer eje tiene que ver con los gastos destinados a higiene y salud, que no necesariamente tiene que ver con medicación.

En ese sentido, Semino explicó que existe una «fuerte contradicción» con el criterio que se aplica de salud, algo que se suele confundir con el concepto de enfermedad. «Si yo no incluyo una alimentación adecuada en la canasta básica, lo que voy a evitar que se gaste por alimentos lo va a gastar el jubilado en medicación», manifestó en declaraciones a El Intransigente.

«En Argentina se ha reemplazado el criterio de bien social y de salud por lo que es el negocio para algunos sectores, como lo son los laboratorios. Y también grandes sectores del sistema político, porque las campañas electorales, a través de décadas, vienen siendo mantenida por los laboratorios de medicamentos a veces con drogas legales», detalló el defensor del pueblo de la Tercera Edad.

Por último, remarcó que existen diferentes mediciones en ese sentido, en las que se utilizan distintas metodologías de medición: «Hay algunas mediciones que tienen una visión distinta, no exclusivamente relacionado con el quehacer de lo que es el consumo de las necesidades básicas, sino que toman una categoría multidimensional de la mirada de pobreza y ahí se producen diferencias metodológicas», finalizó.

 

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