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Foto: Secretaría de Ambiente

SOCIEDAD

CONICET: ¿cómo se alimentaban los primeros humanos?

El organismo destacó una investigación que informa sobre las costumbres dietéticas de aquella época.

Desde el CONICET destacan un descubrimiento que aporta información inédita sobre las costumbres dietéticas de los primeros humanos anatómicamente modernos del sur del continente africano. Según advirtieron ciertas investigaciones, en aquella época extraían del suelo rizomas ricos en carbohidratos para cocinarlos y consumirlos.

Según el sitio web oficial del organismo, para la doctora Lucinda Backwell, becaria posdoctoral del CONICET, y participe del develamiento en asociación con paleobotánicos y aqueólogos internacionales, se trata de un estudio que “proporciona nueva información que permite reconstruir parte de la dieta de nuestros antepasados paleolíticos provenientes del sudeste africano”.

De este modo, desde el Consejo destacan un artículo recientemente publicado en la prestigiosa revista «Science». Hace 170 mil años, los individuos residentes de Border Cave, una cueva cercana a la frontera de Sudáfrica y Suazilandia, extraían del suelo rizomas ricos en carbohidratos. Lo hacían para cocinarlos y consumirlos.

En esta cueva, ubicada en las montañas de Lebombo. En la frontera entre KwaZulu-Natal (Sudáfrica) y Esuatini, las excavaciones en búsqueda de material arqueológico se iniciaron hacia el año 1934. Búsquedas más recientes, del 2015, hallaron múltiples restos humanos atribuidos a los primeros hombres. Así como también de material vegetal antiguo en excelente estado de conservación.

Qué comían los primeros humanos

“Los representantes vivientes de Hypoxis y sus contrapartes más antiguas tienen estructuras celulares similares. Y las mismas inclusiones de haces de cristales microscópicos llamados rafidios”, explica la becaria. Remarca que estos rizomas son ricos en carbohidratos y tienen un valor energético de aproximadamente 500 KJ cada 100 gramos. Al ser fibrosos, son difíciles de masticar. Entonces, “cocinarlos hace que sean más fáciles de pelar y digerir, lo que aumenta sus beneficios nutricionales”, explica Backwell. Según el CONICET, la investigación sugiere que el hecho de que los rizomas prehistóricos fueron encontrados en la cueva, puede inferir que la comida fue compartida.

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