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ESPECTÁCULO

«No tiene cura» ¡Famosa modelo y conductora le confesó a Andino que padece una enfermedad degenerativa que afecta su cerebro y su cuerpo!

«No se sabe la causa de la enfermedad ni cómo curarla».

Es sumamente natural imaginar que las grandes diosas que brillan en el mundo del espectáculo tienen su vida resuelta para siempre. Noelia Marzol, Pampita, la China Suárez, Pamela David o Moria Casán parecen estar libres de problemas. Sin embargo, las cosas no son siempre tan simples como acaba de confirmar, en carne propia, una de las mujeres más bellas y deseadas de nuestro país. María Inés Rivero, la top model que brilló junto a Valeria Maza, habló con Guillermo Andino, en América TV, del mal que padece.

«Me cambio la forma de vivir la vida», contó la modelo, al confirmar que tiene esclerosis múltiple y agregó: «Hago yoga, meditación, natación, tengo más contacto con la naturaleza, me cuido con la dieta. Fue esencial modificar cómo uno maneja los conflictos de la vida. Con 45 años tuve que cambiar cosas que están arraigadas en mí desde siempre y no fue fácil. Tuve que borrar gente que no me aportaba nada en mi vida, no preocuparme tanto por las cosas y terminar con esa idea de ‘yo puedo con todo'».

La escultural mujer confesó: «Entender que pedir ayuda a veces es bueno. Yo soy bastante sana, más allá de un dolor de cabeza o de estómago no tengo. Sentía mi parte derecha como más débil, como que tenía menos fuerza. Me pareció raro. Se me empezaron a caer las cosas de la mano y el ojo me titilaba, cosas muy inusuales. Fui a la dermatóloga porque tenía un problema en la piel y enseguida me mandó a ver a un neurólogo. Me hicieron una resonancia y salió que tenía una lesión en la parte posterior del cerebro y otra en la parte torácica».

Inés reconoció que el factor estrés habría sido determinante para la aparición de la tremenda enfermedad que, por el momento, no tiene cura: «Después del huracán Irma, esa sensación de que iba a aplanar Miami me dio mucho estrés. Yo estaba sola en mi casa. Finalmente su efecto sólo dejo algunos problemas de humedad y me tuve que ir un año de mi casa. Si bien no se sabe la causa, ni cómo curarla, no tiene cura, es una enfermedad autoinmune que está conectada con el estrés».

Finalmente, Rivero habló de su hija y la preocupación que siente por su futuro: «Maia está por cumplir 19, empezó la universidad en otra ciudad y está viviendo sola. No quería que se vaya preocupada por mí. Cuando me dieron el diagnostico fue fuerte pero espere un poco para contarselo a ella y a mis padres porque tampoco tenía mucha información. Hasta que me hicieron una punción lumbar para saber qué tipo de tratamiento seguir. Ahí se vio que la enfermedad no está progresando, que está dormida. Entonces, poder contarles la noticia con esa información fue mucho mejor».

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