Conecta con nosotros

Hola, ¿Qué estás pensando?

El Intransigente
Alfredo Luenzo

POLÍTICA

Luego de las críticas, Alfredo Luenzo hizo su descargo: “Nadie quiere regular la libertad de expresión”

El senador nacional por Chubut dialogó con El Intransigente y sostuvo que hubo “una confusión” en las redes sociales.

Alfredo Luenzo, senador nacional por Chubut, fue protagonista de un intenso debate sobre la regulación de plataformas digitales. En una entrevista exclusiva con El Intransigente, brindó detalles de su planteo sobre la libertad de expresión, que generó un gran revuelo en la opinión pública. En primer lugar, resaltó que “la idea de avanzar en una regulación democrática está muy entrelazada con garantizar la libertad de expresión en internet”.

El presidente de la Comisión de Medios de Comunicación y vicepresidente de la Bicameral de la Comunicación Audiovisual advirtió que el tuit que se hizo viral sobre sus declaraciones “fue mal interpretado y redactado”, es por ello por lo que hubo malentendidos. “Lo que hay que dejar en claro es que la regulación de las plataformas digitales es una obligación. Una regulación pública que tenemos que asumir aquellos que tenemos responsabilidades en el marco del debate de la libertad de expresión”, insistió.

Para fortalecer su argumento, Luenzo subrayó que “las grandes plataformas digitales regulan sus contenidos”. “La autoregulación es un modelo que fracasó, un modelo utópico del pasado. Si revisás las plataformas, tienen una política de remoción de contenidos. Esto antes no ocurría”, le explicó a El Intransigente. En este sentido, planteó que la pandemia también trajo consigo ciertas regulaciones. “Las grandes plataformas digitales advirtieron que, a partir de ese momento, comenzaban a remover contenido que iba en contra de una buena información vinculada con el Covid-19. Además, pedían disculpas si se removía información de manera errónea porque, obviamente, eso se hace a través de algoritmos”, precisó.

El senador hizo énfasis en que ya existen ciertas regulaciones de parte de empresas. “Esto da una pauta que hay una regulación privada y, como contrapartida, lo que uno propone es una regulación privada, respetarla, una corregulación y una regulación pública. Son tres esferas distintas, que apunten y consoliden lo que las Naciones Unidas y los comités de organización de derechos humanos vienen reclamando a nivel mundial, que es garantizar la libertad de expresión”, postuló.

Luenzo, para ser más específico, detalló que las regulaciones en el ámbito privado se podrían considerar arbitrarias. “Ocurrió hace unos días con Instagram, que removió una fotografía que daba cuanta de dos hombres besándose porque no estaba de acuerdo con las políticas comunitarias de Instagram. Bueno, estas son pautas, entre tantas otras, que dan cuenta de que las plataformas digitales están siendo reguladas. Hay una especie de policía y juez privado, frente a lo que, en algún momento, se había planteado que queríamos, que era una internet libre, democrática, abierta, donde todo se pueda decir sin ningún tipo de censura, ni ninguna intervención de un sector, como estas corporaciones, que además han concentrado el poder en todo el mundo”, comentó.

A partir de este planteo, abrió una discusión: “Frente a esto lo que tenemos que debatir es cuál es el rol que tienen que asumir los estados. Europa lo está debatiendo hace muchos años atrás, pero tiene que haber una intervención pública para resguardar, justamente la libertad de expresión”. A esta problemática le sumó casos de ciberbullying, pornografía infantil, ciberdelitos y la difusión de fake news.

“Hay una confusión. Yo no digo poner un límite a la libertad de expresión, como apareció por ahí. Nadie quiere regular la libertad de expresión y ponerle un límite, pero sí ponerles límites al odio, a la cultura del odio, a la xenofobia, a todo lo que implica el culto racial y religioso, al odio, de género, que observamos en las redes, todo lo que podemos ver en las redes sociales y que afecta a una ciudadanía que no tiene herramientas para defenderse en esa situación”, declaró el senador, haciendo su descargo, luego de la ola de críticas que recibió en las redes sociales.

Para cerrar con este tema, le explicó a El Intransigente que su propuesta no va en contra de la libertad de expresión, sino que busca lo que busca es encontrar “un equilibrio” y tomó de ejemplo un observatorio de información que posee Europa, en el que se analizan las noticias falsas difundidas en las redes sociales.

En el final de la entrevista, se detuvo en la crítica que recibió de Patricia Bullrich. “Yo creo que se está refiriendo a internet como servicio público. A ver, a mí me gustaría que se explaye, a ver qué piensa de lo que dijo y podría responder. A mí no me gusta dejarlo en manos de un sector privado, que tiene jueces y una patrulla policial cuyas intenciones desconozco. Internet tiene carácter de servicio público. Cuando nosotros legislamos sobre telemedicina, el teletrabajo, sobre la posibilidad de acceder a un aula cuando no lo podemos hacer en el marco de esta pandemia, hay un tercer actor que es la conectividad, donde el Estado no puede hacer nada. Creo que declarar este servicio público es intervenir a favor de la gente, para que tenga la posibilidad de tener conectividad a tarifas razonables. Eso es un concepto inclusivo cuando vos declaras servicio público. Lo mismo que el agua, es un derecho humano”, concluyó.

El Intrasigente, República Argentina © Copyright 2020 // Todos los derechos reservados