Conecta con nosotros

Hola, ¿Qué estás pensando?

El Intransigente
Florencia Kirchner
Florencia Kirchner.

ESPECTÁCULO

«Tirada con la locura y la angustia»: la impactante y personal reseña de Florencia Kirchner

La guionista compartió unas palabras punzantes.

Florencia Kirchner no es solo creadora de producciones audiovisuales también tiene una gran pasión por la lectura y el género literario. La joven sorprendió cuando decidió abrirse una cuenta en Instagram, ya que por cuestiones políticas relacionadas a sus progenitores fue el blanco de múltiples insultos y agravios en otras redes sociales y medios de comunicación.

Florencia está centrada en difundir obras que le resultan conmovedoras y que tienen un gran impacto a nivel social. Por ejemplo, en su último post compartió segmentos de “El verano en el que mi madre tuvo los ojos verdes” un intenso escrito de Tatiana Tibuleac. Por su reseña sobre el texto, se puede intuir que se sintió tocada de manera especial sobre el libro, cuya portada también publicó.


La hija de Cristina Fernández de Kirchner, describió la obra con unas contundentes palabras: “Tirada con la locura y la angustia. Absolutamente brutal y desgarradora. Una madre y su hijo vistos a través de la memoria de él que aconsejado por su psiquiatra se sienta a escribir y rememorar un verano en Francia. Narrada desde una primera persona que va desde lo más bruto, vulgar y odioso que sentimos las personas, a lo más frágil y delicado que nos habita en capítulos breves, algunos de un solo renglón».

“Mi cabeza se repite: brutal brutal brutal brutal”, añadió sobre el libro de Tatiana. Luego, directamente citó partes que consideró dignas de destacar: “En aquél momento sentí-de forma dolorosa y fulminante-que gracias a ese blanco no la odiaba ya tanto. Que el vestido que llevaba esa mañana la había salvado, tal y como en el pasado los trapos blancos salvaban de la muerte a los desertores afortunados. Cuando salí del baño, húmedo y asustado, había perdido la guerra”.

Para cerrar su posteó compartió otro segmento punzante: «Mi odio hacia mi madre, aunque no había desaparecido del todo, se había secado y lo cubría una costra, como la costra que cubre en tres días todas las heridas de las personas y en un solo día la de los perros (…) Y que no tuviera miedo. Y que no llorara y no le mintiera. Y que no tuviera miedo. Permanecimos tumbados en el campo de girasoles, silenciosos y doloridos como unos abortones de flores. Volvimos a casa por la tarde, llevados por la lluvia y unidos por la mano delgada de mi madre como por un cordón umbilical sin cortar. Y que no tuviera miedo».

El Intrasigente, República Argentina © Copyright 2020 // Todos los derechos reservados