Conecta con nosotros

Hola, ¿Qué estás pensando?

El Intransigente
17 de octubre

SOCIEDAD

Gallo que no canta, algo tiene en la garganta

Esperemos que el gallo se decida a cantar con voces propias, dando lugar a la resurrección de La República.

Por Ricardo Mena-Martínez Castro-. Estos últimos días se presentaron dentro de la escena nacional, datos cargados de reveladores movimientos que presuponen conductas directrices sobre el rumbo al que nos llevan los que mandan.

Por un lado, uno de los popes de la CGT, Héctor Daer, refiriéndose a la ausencia de Cristina en el acto de 17 de octubre, mimetizó esta cuestión -no menor, por cierto- explicando con palabras huecas carentes de coherencia, diciendo que se debió a un gesto diplomático de “dar centralidad al presidente”

Los ciudadanos de a pie están convencidos que la fementida centralidad no existe. Si coexiste, una profunda digresión entre la conducción cristinista y la forzada inmovilidad de un Alberto que, como lo explicitáramos anteriormente parafraseando al doctor Fausto de Goethe, canjeara el brillo de la presidencia del país por las escabrosas prebendas (empleo lucrativo) ofrecidas por la titiritera mayor.

La oposición sensata pide al presidente tome urgente las riendas del gobierno, lo encause según sus propias orientaciones, presente un plan directriz para saber hacia dónde vamos, ya que las cifras que manejan economistas de ambas tendencias auguran nefastos futuros para esta nación que deambula con las incertidumbres de nave al garete.

Es notoria la situación que se presenta cuando Cristina necesita de algún auxilio, y su secretario Alberto corre presuroso a dar la cara, más cuando la ecuación se invierte, el silencio de la presidenta al comando, se evidencia con su silencio, lo cual contribuye al desgaste de la figura del “primer mandatario”.

 Decimos esto pues nunca se ha visto que una vicepresidenta maneje una agenda propia unilateral e inexorable, minimizando de esta manera la figura presidencial en un país esencialmente presidencialista. 

Lamentablemente éste nada puede hacer, sino responder a las ataduras preexistentes. La leyenda del Dr. Fausto de Goethe, se cumple inexorablemente en la dupla dirigente: los doctores Alberto y Cristina.

Es inaudito que una sola persona con tenebrosa agenda propia desmaneje los hilos de un país que hubo de ser el contrapeso meridional del continente americano. Sólo atiende sus propios intereses, y un sólo objetivo, conducente a la más vil y absoluta impunidad frente cargos por corrupción como lo estamos viendo, con el auxilio de sus adláteres camporistas. No importan las evidencias que casi pueden tocarse en la más absoluta de las corporizaciones.

Mientras tanto, el último reducto que puede salvar la república, La Corte de Justicia, mantiene un fallo en suspenso que intranquiliza a la ciudadanía. Según se rumorea esta semana habrá noticias, aunque no sabemos que nos deparará el destino.

Los tres jueces y el jefe de los fiscales bien gracias…hasta nuevo aviso.

Por si esto fuera poco, se añadió a último momento una nota semejante a la frutilla del postre, como aquella escrita por la periodista y escritora del diario La Nación, residente en Barcelona, Pola Oloixarac (apellido presumiblemente de ficción y casi impronunciable), que motivara el enojo presidencial.

 La nota en cuestión se refiere en categoría de solfa, al prestigio de macho hermoso endilgado por las fans peronistas desde que asumió sus funciones el inefable Cafiero III, descendiente dinástico del legendario Antonio Cafiero de Perón. Lo calificaron como el sex – simbol de las jóvenes cristino-peronistas.

La autora de la nota luego de “ponderar” sus poses de galán, lo insta a no hablar para evitar un mayor deterioro de la cúpula que lidera el país, ya que Cafiero III ostenta en estos momentos el cargo de Jefe de Gabinete. Tal vez tendríamos que hacer uso del vocablo detenta pues su juventud o falta de experiencia necesitan de un más riguroso entrenamiento, especialmente ante las cámaras.

Desde la antigüedad el estilo del orador en este caso, referente Cafiero, es sumamente importante, donde el idioma adquiere sus niveles máximos, dándole a la palabra movimiento, sonoridad y armonía, como también a la combinación de palabras e ideas. El ágora de Atenas y el Foro Romano se espantarían ante la elocuencia del sex simbol bonaerense.

La joven periodista y escritora se refiere al novel Cafiero, como “galán tóxico de sangre azul” que:

“Desde la asunción arrancó suspiros, y memes de faldas recibiendo baldazos para aplacar los fuegos intensos que despertaba. Con su boca jugosa, barbita descuidada y apellido de lord del peronismo bonaerense, «Santi» Cafiero es el primer jefe de gabinete «juvenil» del PJ. Rodeado de caras repetidísimas y acres, Santi era el bombón que coronaba la torta rancia del peronismo triunfal, 0 la evolución hot de un ya desleído Marcos Peña”.

Santiago Cafiero

También la oratoria parlamentaria ha dejado de ser lo que fue, donde se ha dejado de ver la palabra inspirada de los disertantes, posiblemente debido a la veloz trampa de los tiempos.

La ironía continúa refiriéndose al antagonismo del sex- simbol según sus seguidoras femeninas, con el presidente, luciendo trajes impecables sin quitar los resabios pulseriles del pasado verano en Villa Gessel.

La nota continúa desarrollándose en una divertida y amena descripción hot de sus acotaciones frente a la prensa, de este heredero feudal de la dinastía cafieril.

Mientras esto comentamos, la nave sin timonero ni timón, se dirige hacia inciertos futuros de desastre.

Dejamos para otra nota los problemáticos meandros por los que discurre el dólar, las tomas de tierras, y las vicisitudes diarias por las que atraviesa nuestra maltrecha república.

Esperemos que el gallo se decida a cantar con voces propias, dando lugar a la resurrección de La República.

El Intrasigente, República Argentina © Copyright 2020 // Todos los derechos reservados