Conecta con nosotros

Hola, ¿Qué estás pensando?

El Intransigente
Corte Suprema de Justicia

SOCIEDAD

La Democracia y el naufragio presentido

¿Qué piloto guía este naufragio presentido, donde una tripulación sin alma y ciega nos envuelve en la baba de una araña endemoniada?

Por Ricardo Mena-Martínez Castro-. Argentina está agraviada ante la mirada del mundo, que contempla azorado cómo un país tan rico donde caben varias naciones europeas, pleno de nobles posibilidades pueda arrodillarse ignominiosamente ante los dicterios de una reina antimidas* (no para sus asuntos personales) enturbiando lo que toca. Hay un naufragio presentido de la Democracia. La ciudadanía se pregunta si es veraz el concepto vertido por el expresidente uruguayo Pepe Mujica cuando en off manifestaba a su interlocutor ocasional “es más fácil entenderse con el tuerto que con esta vieja” (sic).

No cabe en la mente del argentino medio que esta red tejida por la araña vernácula pudiera ser “tan exitosa” como la abogada de marras. Nos dirigimos velozmente, aunque no lo quiera Dios, hacia una Tragedia Nacional, donde la punta del iceberg está visible, pero la piloto no parece verla, interesada solamente en solucionar sus asuntos bastardos, lejos del interés nacional.

El presidente, Fausto* de sobrenombre, no atina sino con voces altisonantes a demostrar lo incuestionable: su falta de poder. La venta de su alma a Satán tiene un precio visibilizado en la imagen presidencial de un antes y un después, luego de sufrir los embates siniestros, entre bambalinas primero y desembozados después, de funestos personajes salidos del instituto patria.

El arácnido jefe manda en todos los estamentos, pues sus mercenarios fueron ubicados en las distintas esferas del poder. Cooptó la cámara de senadores y colocó su grueso delfín en la presidencia de diputados. Naturalmente la jefa y sus legionarios festejan sus triunfos, mientras la Corte Suprema, último bastión de la República, se arrodilla vergonzante, envuelto en su fallo medroso a los pies de la soberana.

Una honrosa excepción fue la del doctor Rosenkratz que aguantó a pie firme la embestida, y la historia lo guardará con honor como a uno de sus bienhechores. El respaldo explícito del fallo a la gran tiritera concluye en que los jueces Bruglia y Bertuzzi dejan la firmeza de sus cargos, para ser simplemente jueces temporarios. Por lo que se sabe, son también temporarios 71 magistrados que no tienen destinos fijos, dado que sus cargos anteriores ya están ocupados.

Presuntamente se les dará un escritorio de fórmica, papel y un bolígrafo para que, sentados, esperen sus nuevos destinos o elaboren sus renuncias. Esta colonización de la justicia es una vía libre, no solamente para mover jueces y fiscales hacia inciertos destinos, sino también para cerrar causas comprometedoras o habilitar persecuciones. 

La velocidad con que se tramita la implosión de la república en pos de la corruptela y la impunidad, es una afrenta hacia el ciudadano que trabaja con honradez y un premio “a los abogados exitosos y sus adláteres del latrocinio”.

El caos no sólo es político, sino también sanitario y económico, pero la dirigencia albertista no acierta dar los pasos certeros que el momento necesita. A la presidenta en ejercicio parece no importarle, y para emplear términos automovilísticos, “no le mueve el amperímetro”. Así lo demuestra a cada momento y toda su vigorosa telaraña está dirigida a manejar sus intereses bastardos de impunidad, y donde jamás se recolectaron tantas pruebas contundentes en sus causas como para dar por tierra sus ilegítimas aspiraciones.

“Los argentinos y las argentinas” -forma dialectal incorrecta, no aceptada por la RAE-  perciben dentro de la cúpula gobernante, resquebrajaduras motorizadas por el tajante latigazo de Cristina, con la carta enviada a los funcionarios nombrados por Alberto, pero también hay grietas inocultables dentro de la oposición por el liderazgo de la alianza, lo cual dejó manos libres a la virtual presidenta para elucubrar sus siniestras componendas.

Los políticos en general, de ambas facciones están demasiado ocupados con las elecciones de medio término desatendiendo los intereses de la nación. Se está dinamitando la seguridad jurídica, entonces, ¿qué país serio querría invertir en Argentina?

“Si por la plata baila el mono”, ¿qué mono querría instalarse en nuestro alicaído país?

La agenda de Alberto obviamente no la de Cristina, tendría que dirigirse a controlar el gasto público para tratar de atraer inversores, mientras que, la agenda de la presidenta en ejercicio, dirige su chalupa hacia un controvertido Santa Cruz que navega por aguas procelosas. La economía de la nación discurre por estos mismos vericuetos borrascosos, y la negociación con el fondo monetario internacional se hace azas difícil sin pensar en un muy importante ajuste fiscal que soportaremos todos los ciudadanos.

Lo que acontece en ese sufrido país, es una defraudación a la credibilidad y al sentimiento de patria. La Corte de injusticia ha decepcionado fatalmente el último resguardo y esperanza de la república, pero los jueces de la ignominia deberán responder ante la historia, y sus nombres permanecerán grabados a fuego en las páginas del deshonor nacional.

¿Podrán estos magistrados discurrir por la puerta grande del edificio o cobardemente lo harán por salidas secundarias para evitar el escarnio? Suficiente tendrán con la reprobación de sus familias. “Los argentinos y argentinas” locución repetida hasta el cansancio, inventada por la presidenta en ejercicio, y adoptada sumisamente por sus legionarios deben estar preparados a una conculcación de sus libertades.

Una noche sin luna se avecina sobre las espaldas de nuestro querido país haciendo peligrar la democracia tan difícilmente conseguida en 1983. Es azas inentendible como una sola araña pueda tejer semejante desventura, ante la impasibilidad de quienes pueden oponerse a esta a cobarde humillación. Queda pues, el recurso de la manifestación callejera que expresa lo que siente.

Finalmente debemos estar atentos a la peligrosa maniobra de la oposición que daría los votos necesarios de sus representantes para el nombramiento del fementido juez Rafecas, en el intento desesperado por evitar el atropello al jefe de los procuradores de la nación doctor Casal, hombre honorable si los hay.

Los legionarios de Cristina avanzan a paso redoblado tras el preciado botín. La tarea continúa…, entonces, sean bienvenidas las muchedumbres lanzadas al camino de la protesta tranquila y la sensatez, como manera de frenar todas las locuras y todas las venganzas.

*Antimidas por lo del rey Midas

*Fausto, por el Fausto de Goethe

El Intrasigente, República Argentina © Copyright 2020 // Todos los derechos reservados