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«Era Dios»: la emoción de un taxista napolitano en «Enamorado Estoy», el nuevo documental de Maradona

Al ritmo del Ji Ji Ji, un taxista italiano describió el fenómeno Maradona en Nápoli.

«Enamorado Estoy» es un mini documental sobre la vida de Diego Armando Maradona en Nápoli, producido por los periodistas Matías Peliccionni y Adrián Clérici. El film trata de mostrar desde las entrañas de la ciudad del sur de Italia, qué significa el Diego para los napolitanos. Y la mejor respuesta de todas la dio un taxista que iba escuchando al Indio Solari en su auto y paseando por los suburbios de la ciudad conquistada por el Pelusa.

«En Nápoles hay tres tradiciones muy importantes», comienza relatando el taxista a los periodistas argentinos. «Primero de todo viene San Gennaro, que es el patrono (santo protector) de la ciudad. Pero el Dios de Nápoles es Diego Armando Maradona, Maradona tenía que vivir de noche, una vida de vampiro», comentó el tachero napolitano. Y es cierto, porque bajo la luz del sol, el astro argentino no podía caminar las calles.

«Imaginate si ves a Jesús. Te da un infarto. Si ves a Maradona es lo mismo. Aquí Maradona no podía pasear», relató el conductor del vehículo donde sonaban Los Redonditos de Ricota. «La gente aquí cuando lo ve por la TV todavía llora. Maradona era de Nápoles, no era el jugador. Él era un napolitano. Jugaba para Nápoli, pero también para la ciudad, y eso es otra cosa», señaló.

Humilló al humillador

«Maradona jugaba contra el norte. Hay mucha competencia entre norte y sur y Diego lo había entendido», comentó el conductor. Y es totalmente acertado, porque la Juventus ponía bandera racistas contra Nápoli, «Lávense», africanos, hundidos por el volcán, le proferían los hinchas de Turín a los del sur. Y el Diego, los vacunó de tiro libre con una pegada magistral, proveniente en un barrio tan pobre como en aquel momento era Nápoli.

«El sur estaba subestimado por el norte. Entonces él jugaba con hambre, con potrero, con garra. Jugaba con el corazón, no por el dinero. Como por ejemplo hacen otros jugadores que hoy vemos y por eso le llamamos mercenarios. Si Maradona hubiese nacido en esta época hubiera sido dos veces Messi», finalizó el taxista que recordó a Maradona al ritmo de «Ji ji ji». Más argentino, no se consigue.

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