Conecta con nosotros

Hola, ¿Qué estás pensando?

El Intransigente
Brasil

MUNDO

Para recordar a las víctimas de coronavirus planean plantar un árbol por cada fallecido en Brasil

La iniciativa proyecta plantar en el próximo semestre 200.000 árboles.

Brasil es uno de los países más afectados por la pandemia de coronavirus hasta el momento registra 208.246 muertos y 8.393.492 casos. Paulo de Souza, es uno de los diseñadores de la campaña que propone plantar un árbol por cada persona falleció debido a la pandemia en el país y quien ya plantó una muda de inga en un parque tropical en tributo a su hermano, un piloto retirado que falleció el mes pasado.

A Silvio de Souza Junior “le gustaba la naturaleza y le encantaba volar, esta es una hermosa forma de representarlo”, dice a la AFP su hermano, uno de los participantes del proyecto Bosques de la Memoria, que busca reforestar bosques costeros degradados de Brasil y homenajear a las víctimas de la pandemia.

Coordinada por tres redes de ONG, la iniciativa proyecta plantar en el próximo semestre 200.000 árboles en distintas regiones del país, con el doble objetivo de ayudar a las familias a procesar el luto y contribuir con el medio ambiente. “Muchas de estas familias no tuvieron siquiera la oportunidad de enterrar a sus seres queridos” debido a los riesgos de contaminación, explica Luis Paulo Ferraz, coordinador del proyecto.

Este sábado fueron plantadas ocho mudas de especies nativas en el parque de la Asociación Mico-Leao Dourado (una ONG local dedicada a preservar esta especie de primates), ubicado a dos horas de Rio de Janeiro. “Además de la pérdida, el rito de pasaje fue muy traumático. Mediante el gesto de plantar un árbol estos familiares están depositando mucho de su cariño y su añoranza en esa muda”, añade Ferraz, secretario ejecutivo de esa asociación.

Un árbol que simboliza la eternidad

En total, este parque albergará 6.800 nuevos árboles del proyecto Bosques de la Memoria, aunque no todos tendrán placas con nombres de personas fallecidas ni ceremonias con familiares, para evitar aglomeraciones. A José Oliveira Costa se le embarga la voz al pensar en su hija Evandra, que cumpliría 44 años pero falleció por Covid-19 en noviembre, tras cinco días intubada en terapia intensiva.

“En medio de tanta destrucción, el mundo necesita personas que tengan como propósito plantar más árboles”, reflexiona. Costa espera que el cuaresmero que plantó para homenajearla, un frondoso árbol de flores violetas, perdure tanto como su memoria. “Un árbol para mí simboliza la eternidad. El nombre de mi hija está grabado aquí, sé que voy a volver y voy a ver este árbol crecer”, asegura entre lágrimas.

El Intrasigente, República Argentina © Copyright 2020 // Todos los derechos reservados