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Karina La Princesita

ESPECTÁCULO

Llanto y conmoción por lo que sucedió con Karina La Princesita en Telefe: «Vendiendo comida para pagar el alquiler»

La rubia se quedó con la boca abierta.

Fue realmente fuertísimo lo que se vivió este domingo en «La Peña de Morfi», el ciclo que conducen Gerardo Rozín y Jésica Cirio a través de la pantalla de Telefe. La invitada fue nada más y nada menos que Karina La Princesita, una de las personalidades más importantes del mundo del espectáculo en estos últimos años. Y es que la rubia vivió un momento de llanto y conmoción en pleno programa.

Todo comenzó cuando en el medio de su actuación, apareció su madre, Mónica Cuello. «La amo. Hace mucho que no la veía. No es que estaba en casa. Hace un montón que no la veo a mi viejita”, aseguró la artista, luego de fundirse en un abrazo con su mamá», manifestó la cantante visiblemente movilizada. «Me emociono siempre desde el primer Gran Rex», sostuvo por su parte la mujer.

«Yo la tengo como mi bebé y cuando veo que canta siento que, como a mí, ella le llega a miles al corazón. Se vienen imágenes de cuando Kari era chiquita. De cuando la tenía en la panza por la gran emoción que yo sentía de estar embarazada o cuando era chiquita y mientras comía estaba tarareando”, manifestó nuevamente la madre de Karina La Princesita emocionada por el presente de su hija.

«Mi mamá es mi ejemplo. Es una mujer muy fuerte, resiliente. Que a pesar de todas las cosas siempre se esforzó y nos priorizó a mi hermano y a mí. Mi vieja se pasaba 24 horas del día trabajando de lo que sea. De limpieza, atendiendo un negocio y seguía trabajando en el subte vendiendo comida para pagar el alquiler», señaló por su parte la cantante, mostrándose orgullosa por todo lo que hizo su mamá.

Hace algunos meses en «Corte y Confección», Karina La Princesita habló de lo que sufrió en su infancia. «Yo veía como mi papá le pegaba a mi mamá. Hubo detalles que fueron muy fuertes, él le ponía un arma en la cabeza y nos preguntaba ‘la mato o no la mato’, o sea, era como muy fuerte. Yo hoy agradezco poder contarlo así, no desde el lado de la victimización. Ya está, lo pasé y no me duele. Veo a mi mamá bien y a mi papá cambiado. Es una realidad que nos tocó. Pero de adultos te lleva a naturalizar cosas que no están bien», relató.

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