Conecta con nosotros

Hola, ¿Qué estás pensando?

El Intransigente
Florencia de la V

ESPECTÁCULO

«Me prohibieron»: Florencia de la V habló de un duro momento de su infancia

La actriz se sinceró en una publicación reciente.

Luego de unos meses más sobrios en el plano mediático, Florencia de la V regresó a la televisión como columnista del programa de Karina Mazzocco en América TV , no obstante, sigue firme con sus actualizaciones en las redes sociales. En uno de sus posteos más recientes, la actriz habló sobre los roles que la sociedad espera de los niños y las niñas.

«Está cada vez más comprobado que no hay naturaleza ‘genética’ en conductas propias asociadas al juego: una nena puede ser hábil con una pelota de fútbol y un nene puede desplegar una asombrosa capacidad histriónica jugando con muñecas. De hecho, para quienes han sido criados en esta lógica y no pueden superarla, lo más preocupante no es tanto la posesión de esos juguetes, sino el rol que se le permite a cada identidad en la interacción con estos: a las mujeres se les puede llegar a aceptar que jueguen con una pelota ¡siempre y cuando no vayan a patearla!», expuso en el inicio de su descargo.

Y agregó: «En cambio, sí están habilitadas a utilizar una muñeca si van a jugar a cuidarla, alimentarla, exhibirla en un paseo, en fin, a ser madres. A los varones también les regalan muñecos, pero estos nunca son la imitación de bebés indefensos. Son superhéroes, soldados, policías, y toda clase de figuras del orden, la seguridad o la protección de la sociedad. Por supuesto que la idea de un disfraz para un nene que no responda al estereotipo del rol masculino todavía sigue siendo algo no aceptado, o por lo menos, mantenido dentro de la intimidad: ponete el disfraz de princesa, sí, pero dentro de casa y para jugar solo2-

«Mi vida y la de muchas generaciones ha sido y está basada en esa norma binaria violenta y excluyente que NO respeta las infancias ni lxs derechos de lxs niñxs. En este entramado de adoctrinamiento capitalista cis patriarcal que llamo ‘la maquinaria perfecta’, cada engranaje cumple con un fin o propósito: ubicarte en el casillero que corresponde. Y ojo con desobedecer, porque trae consecuencias (sic)», recordó Flor.

Para cerrar hizo eco de su difícil infancia: «A mí me cortaron el pelo, me prohibieron las muñecas y los juegos con las nenas, básicamente no podía hacer nada que me gustara. Llegué a robar muñecas para poder jugar a escondidas. Vestirlas y peinarlas me encantaba. Pero cada vez que eran descubiertas venían los gritos y las palizas. Así y todo, no hubo castigo, golpe o paliza que me quitara un solo instante el deseo incontrolable de jugar con ellas. Ahora yo me pregunto: ¿desde cuándo es natural que el ámbito del juego tenga dos casilleros? ¿Cómo se hace para cortar de lleno con esto?».

El Intrasigente, República Argentina © Copyright 2020 // Todos los derechos reservados