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Paula Chaves
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ESPECTÁCULO

Rating: ¿cómo le fue a Paula Chaves reemplazando a Vero Lozano?

La estrella de Telefe se tomó vacaciones luego de la dura rehabilitación que afrontó.

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«Cortá por Lozano» vive un momento de transición en la pantalla de Telefe. Es que Vero Lozano decidió tomarse unas merecidas vacaciones luego de la dura rehabilitación que tuvo que realizar tras el accidente que sufrió esquiando en Aspen. A raíz de su salida temporal, Paula Chaves se hizo cargo de la conducción del ciclo. ¿Cómo le fue a la esposa de Pedro Alfonso reemplazando a Vero Lozano en la pantalla del canal de las pelotitas?

Según informó la cuenta especializada en espectáculos «Moskita muerta», «Los 8 escalones» logró hoy un pico de 7.1 puntos de rating cerca de las 15 en la pantalla de El Trece. «Cortá por Lozano», por su parte, lo superó con un pico de 7.7 unidades en ese horario en la pantalla de Telefe. De esta forma, Paula Chaves y Guido Kaczka se sacaron chispas en una tarde para el infarto. Sin dudas, la competencia entre ambos formatos está más pareja que nunca.

Por el lado de Vero Lozano, la conductora se encuentra descansando en la Polinesia tras un año difícil. Cabe destacar que la estrella de Telefe habló de las dificultades físicas que tuvo al momento de recibir un Martín Fierro: «La discapacidad es un mundo que descubrí nuevo, que por suerte me están ayudando a salir. El laburo dignifica sobre todo en una situación compleja», precisó en aquel momento, sacando pecho por la milagrosa recuperación que tuvo.

Hace unos días, su amiga Analía Franchín recordó cómo fue el impactante accidente de la psicóloga: «Cuando subimos, Vero quiso poner los bastones abajo de su cola, tal como le dijeron, pero chocaron contra el respaldo y nunca llegó a sentarse del todo. La silla nunca paró y se quedó sin piso, entonces giró y se agarró del asiento. Le dije ‘quedate tranquila que no te vamos a dejar caer’, pero desde el minuto uno supe que iba a terminar mal porque no había forma de bajarla sin que se lastime», precisó.

«Me agarraba muy fuerte con una sola mano, porque yo también tenía que agarrarme para no caerme, porque nunca bajamos la baranda. En un momento vino un señor para medir y ver si podía ponerse abajo. Me puso en una situación desesperante saber que ella corría peligro, que yo no y aún así no poder hacer nada. Fue muy feo verla caer. Yo seguía sentada ahí. Le dije que no mueva un centímetro de nada. Me dijo que me escuchaba, me relajé, pero le vi sangre», agregó Franchín.