El secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, arremetió contra la administración actual al calificarla como la gestión con peores resultados de Argentina. Según el dirigente, existe una desconexión total entre el ahorro fiscal que anuncia el Gobierno y la realidad de los servicios públicos. “Hay una demostración cabal de que tenemos los gobernantes más ineficientes de la historia”, esbozó el líder sindical.
Para Aguiar, los recortes en salarios y puestos de trabajo no se traducen en beneficios para la sociedad. El dirigente cuestionó públicamente el destino de los fondos que, según el Ejecutivo, se recuperaron con el ajuste. “¿Dónde fueron a parar? ¿Quién se beneficia con el supuesto recorte en el Estado?”, se preguntó, tras asegurar que los funcionarios “no fueron capaces de construir un metro de asfalto o mejorar la salud pública; están haciendo un desastre”.
Críticas al programa económico
El titular de ATE también vinculó ideológicamente las medidas de Javier Milei con procesos históricos de exclusión. Durante su intervención, afirmó que este Gobierno “vino a darle continuidad y a completar el programa económico de la dictadura militar”, basándose en la apertura indiscriminada de la economía y la destrucción del aparato productivo.
En este sentido, Aguiar denunció que la situación es crítica para el bolsillo de los trabajadores. Sostuvo que, tras dos años de gestión, “la economía está destruida” y que el sector público perdió más de 11 millones de pesos en ingresos. Según sus cálculos, un total de 54 billones de pesos dejaron de ir al consumo interno, lo que agravó la caída de la actividad.
El rechazo a la reforma laboral y la «derogación de facto»
Otro de los puntos centrales del reclamo político fue el cuestionamiento a las nuevas leyes laborales. El dirigente aseguró que la mayoría de la población no acompaña estos cambios. “Siete de cada 10 argentinos no están de acuerdo y rechazan la reforma laboral”, explicó Aguiar, basándose en el clima social actual.
Ante este escenario, el jefe de ATE llamó a los trabajadores a organizarse para frenar el impacto de las políticas oficiales. Aseguró que no es necesario cumplir con normativas que consideran regresivas. “Nosotros no tenemos por qué cumplir con la reforma laboral; la tenemos que derogar de facto en los sectores de trabajo”, desafió, instando a “confrontar con determinación con Milei”.