El empresario Mauricio Novelli, involucrado en el caso de la estafa con la criptomoneda $LIBRA, solicitó este jueves a la Justicia invalidar el análisis técnico de su teléfono celular, argumentando que hubo «accesos indebidos» y «fallas graves» durante el proceso. El pedido de nulidad fue presentado por su abogado defensor, Daniel Rubinovich, quien desestimó el análisis realizado por la Dirección de Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (DATIP).
La defensa denunció filtraciones
El origen del recurso es la difusión del registro de llamadas y mensajes que Novelli intercambió con el presidente Javier Milei y su hermana, Karina, y que revelaron contradicciones sobre el papel que estos jugaron en el lanzamiento, difusión y posterior colapso de $LIBRA. Gracias a los peritajes del Ministerio Público Fiscal, se pudo reconstruir los diálogos entre el empresario y los hermanos Milei en horas críticas de la estafa.
Debido a esta filtración, la defensa de Novelli denunció «accesos indebidos» por parte del personal judicial. Desde el equipo defensor presumen que un agente habría ingresado a archivos específicos para duplicarlos y guardarlos en su computadora personal sin justificación alguna para luego filtrarlos a la prensa.
Ante esto, Rubinovich aseguró que «la integridad, autenticidad y trazabilidad de todo el material que debía peritarse quedó comprometido» y exigió formalmente una auditoría externa a la DATIP para evitar posibles filtraciones.
La Justicia no respetó los límites
Durante el proceso, la DATIP analizó 812 gigabytes de información que, según enfatizó el empresario investigado, «debían estar bajo controles estrictos, que finalmente no se cumplieron«, lo que llevó a una intromisión a su vida personal para hacer «una exploración general».
El escrito recordó que el requerimiento fiscal había establecido límites claros para la pericia, orientados a hallar conversaciones específicas sobre la criptomoneda $LIBRA, el Tech Forum y comunicaciones con figuras como los hermanos Milei, Sergio Morales o Manuel Terrones Godoy. A pesar de estos límites, la defensa del empresario aseguró que la DATIP «ejecutó el análisis de forma expansiva y descontrolada».