(BUENOS AIRES).- Esta receta de postre exprés goloso combina vainillas, crema y dulce de leche en una fuente y no hace falta encender la hornalla ni desmoldar. La influencer cordobesa @consucooks propone un truco para reemplazar el almíbar y darle un sabor distinto a la preparación. El resultado resuelve el cierre de una comida sin encender el horno.
Para una fuente de 20 centímetros de diámetro se necesitan 20 vainillas, 500 gramos de dulce de leche tradicional, 200 gramos de crema de leche para batir, 200 cc de agua hirviendo y 1 o 2 cucharadas de leche condensada. Para decorar, alcanza con salsa de chocolate, chocolate picado o nueces picadas.
El primer paso de esta receta es batir la crema sola, a punto chantilly, para equilibrar el dulzor del dulce de leche. También se la puede batir con 2 cucharadas de azúcar impalpable y esencia de vainilla.
El truco de sabor pasa por el almíbar: disolvé la leche condensada en el agua hirviendo y dejá que enfríe. Después humedecé las vainillas una por una en esa mezcla y armá la capa de la base en la fuente.
Arriba de las vainillas distribuí el dulce de leche con una cuchara, en forma pareja y generosa. Sumá una capa de crema batida, más vainillas, más dulce y más crema, terminando con crema.
El postre se enfría muy bien antes de servir: por lo menos una hora en el freezer para comerlo enseguida o toda la noche en la heladera. Para decorar se puede usar salsa de chocolate, chocolate derretido o lo que más guste. Si preferís otro líquido para humedecer las vainillas, funcionan el café frío, la leche chocolatada, la leche fría o el almíbar de duraznos en lata. Para una versión con alcohol, se puede incorporar un chorrito de licor de café, de chocolate, de dulce de leche o de crema irlandesa.
La preparación de esta receta no requiere cocción y se arma directamente en la fuente, por eso es una salida práctica para el cierre de una comida. Una vez frío, el postre está listo para llevar a la mesa.