(BUENOS AIRES).- “La nuez moscada no puede faltar”, dice Coco Carreño y comparte su receta de mini pascualinas para la vianda: salen 12 y se arman con tapas de empanadas.
Coco Carreño, el chef que acompaña a Jimena Monteverde en La Cocina Rebelde, explicó paso a paso cómo prepararlas. La versión mini e individual con tapas de empanadas se hace en poco tiempo y es ideal para una pascualina sin trabajar mucho en la cocina o para viandas prácticas.
Las mini tartas no llevan cebolla en el relleno. Con medio kilo de ricota y un atado de espinaca se prepara una docena de mini pascualinas.
Ingredientes
Para 12 unidades se necesitan 24 tapas de empanadas criollas u hojaldradas, 1 paquete de espinaca fresca, 500 g de ricota escurrida, 1 huevo entero, 6 huevos duros, 80 g de queso rallado tipo parmesano y aceite de oliva, sal, pimienta negra y nuez moscada a gusto.
Para la cubierta, una yema de huevo para pincelar.
Paso a paso
Primero se lava la espinaca, se cocinan las hojas en una sartén con un hilo de aceite de oliva hasta que se reduzcan y se pican bien finas. La ricota se divide en dos boles por igual y se reparte el queso rallado entre ambos recipientes. Se bate el huevo entero y se incorpora la mitad en cada bol.
En el primer bol se suma la espinaca picada al resto de los ingredientes. En el segundo se deja la mezcla suave solo de ricota y queso. Ambas preparaciones se condimentan a gusto con sal, pimienta y una buena pizca de nuez moscada.
Los huevos duros se cocinan en agua hirviendo durante 8 minutos. Se corta la cocción pasándolos por agua helada, se pelan y se cortan en rodajas parejas.
Para armar cada mini pascualina se toma una tapa de empanada y se humedecen apenas los bordes con agua. Se coloca una cucharada del relleno de espinaca y ricota, se acomoda una rodaja de huevo duro en el centro y se cubre con una cucharada del relleno de ricota blanca.
Con otra tapa estirada sin romperla se tapa cada mini tarta. Se presionan los bordes para sellar, según explicó Coco, con el canto de la mano, y se hace el repulgue tradicional o se cierran con un tenedor.
El chef recomendó que “cuanto menos aire le quede a la tarta por dentro, mejor”. Si quedan muy infladas, se pinchan con un escarbadiente y se presionan despacio.
Las mini tartas van a una asadera para horno, se pincelan con la yema batida y se hornean a 200 °C durante 15 a 20 minutos, hasta que la masa esté dorada y crocante.