Cuál es el origen de la irresistible mirada de los perros

Son tiernas, derriban todo enojo y sólo generan más amor.
<a href="https://elintransigente.com/animals/2019/07/25/cual-es-el-origen-de-la-irresistible-mirada-de-los-perros/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-07-25T13:07:38-03:00">julio 25, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-07-25T13:07:39-03:00">julio 25, 2019</time></a>

¿Quién no se topó con su tan amado perro luego de hacer una travesura y devolverle una mirada tan tierna que nos impide retarlos?¿O cuando piden y quieren algo tienen una expresión irresistible? Bueno, al ver la imagen de portada de este artículo entenderán de que se trata esto: de dónde nace esa capacidad de expresión. La respuesta se basa en que ese comportamiento es el resultado de la evolución.

Tanto en casa como en cualquier fotografía de un perro, siempre nos encontramos con esas postales en que los canes nos miran con los ojos bien abiertos, tristones y mirando fijamente como pidiendo algo o suplicando clemencia, y para Proceedings of the National Academy of Sciences “esto es el resultado de la evolución, según un nuevo estudio publicado en la revista especializada”.

Para los investigadores, la conclusión es que “los músculos faciales implicados en ese movimiento son mucho más comunes y de mayor tamaño en los perros que en los lobos, su pariente salvaje, lo que sugiere que debió de adquirirse en algún momento durante el proceso de domesticación de estos animales”.

Según detalla National Geographic, “el equipo liderado por la la psicóloga Juliane Kaminski, de la Universidad de Porstmouth, (Reino Unido) diseccionó y analizó los músculos faciales de seis perros entre ellos un ejemplar mestizo, un golden retriever, un sabueso, un husky siberiano, un chihuahua y un pastor alemán, así como la de cuatro lobos grises. Todos esos ejemplares, donados por la ciencia.

De esta manera, los científicos localizaron un músculo localizado sobre el párpado llamado Levator anguli oculi medialis -músculo elevador del ángulo medial del ojo- en todos los perros del estudio, aunque fue más complicado dar con él en el cadáver de los lobos. En las pocas ocasiones en las que lo encontraron, advirtieron que era significativamente de menor tamaño, a excepción del husky siberiano, una raza mucho más antigua en comparación con las anteriores.

Según Kaminski, “no hay pruebas científicas que indiquen que los perros muevan los músculos intencionadamente pero sí podemos deducir que ese movimiento exagerado significa algo para los humanos”. “Es decir, los perros podrían deducir que al brindarnos esa mirada no están comunicando algo, aunque sea de manera inconsciente, y que esto tiene algún tipo de consecuencia en nuestra relación con la mascota”, explican.

Luego, el equipo de científicos completó el estudio con la observación de ejemplares vivos, y allí fue que descubrieron algo sorprendente: después de estar más de dos minutos junto a un humano, “los canes levantaban sus cejas con mayor frecuencia e intensidad que los lobos, lo cual daba a entender que existía algún tipo de vínculo comunicativo entre los perros domesticados a la hora de “levantar las cejas”.

Como conclusión, detalla NatGeo, “los investigadores determinaron que lo más probable es que este comportamiento, como así sus músculos, se hubiesen desarrollado como consecuencia de un proceso de selección artificial inducido por las preferencias de los humanos durante el proceso de domesticación”. “Cada vez que un perro realiza este movimiento parece provocar en los humanos un fuerte deseo de cuidarlos”, advierte Kaminski.

Finalmente, añade: “Esto daría a los perros que mueven las cejas con más frecuencia una ventaja evolutiva sobre los demás ejemplares, lo cual serviría para reforzar esta característica de cara a las generaciones futuras”. De esta manera, cuando tengas que retar a tu perrito por una travesura, antes de sentirte culpable por su mirada, recordá que eso lo hacen por la bendita “evolución”.