Locos por el agua: razas que se desesperan por la pileta

Aún falta para el verano, pero que tu mascota no se quede afuera (del agua)
<a href="https://elintransigente.com/animals/2019/08/09/locos-por-el-agua-razas-que-se-desesperan-por-la-pileta/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-08-09T11:13:33-03:00">agosto 9, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-08-09T11:13:34-03:00">agosto 9, 2019</time></a>

Aunque recién estamos transitando el invierno y para las épocas de sol y calor falta mucho, en no más de tres meses muchos ya estarán planificando sus viajes de fin de año y de vacaciones, y para quien tenga una mascota, esto incluye llevarlo, dejarlo en una guardería o al cuidado de alguien, o encontrarlo un destino en particular. Si nunca lo hicieron, tienen tiempo de organizarlo para el próximo viaje: a cualquier lugar con pileta o agua.

Los veterinarios siempre recuerdan que los animales, principalmente los perros, disfrutan mucho más del agua que el humano, porque para ellos es una fuente de atracción al juego. Más allá de los controles necesarios como la exposición al sol o las quemaduras, la clave en caso de ser una pileta es no dejarlo solo ya que en los bordes, de no poder trepar por su tamaño o el cansancio mismo del agua, le impedirá poder subir a tierra firme.

Pero al recordar las razas que son fanáticas del agua, hay una por sobre el resto. Los Golden Retriever. Se trata de una de las razas más amigables con los niños, de excelente carácter, muy inteligentes, e irresistibles cuando ven un charco de agua. Como prueba, en caso de ir a una pileta, al llegar a la misma arrojate a ella mientras otro familiar le ordene al Golden que no zambulla.

Esos instantes para él serán desesperantes, primero, porque su amo está en el agua y, segundo, porque él quiere estarlo también. Una vez dentro, los Golden no paran de nadar todo el tiempo siempre tratando de estar cerca de sus dueños. Especial atención a las pezuñas, porque de tenerlas largas o no tanto, al nadar suelen acercarse a uno y con sus patas rasguñan todo lo que tengan cerca.

Por eso, si dentro de un tiempo vas a sentarse a planificar tus vacaciones y tenés mascotas, pensá en él al momento de ir a lugares con pileta o mar. Por el contrario, en caso de que nuestro perro por el motivo que sea no puede viajar con la familia, no dejarlo en caniles sino en guarderías que cuentan con pileta para perros. Para ellos, además de sufrir menos el clima, pasarán días muy felices.

La lluvia y las mascotas

Sin caer en lo obsesivo ni temeroso, foco de enfermedades hay miles y miles, y en el caso de las mascotas, la lluvias es uno de ellos. El clima húmedo producto de la presencia constante de agua propicia la aparición de bacterias y hongos. Ante esto, hay una serie de afecciones que están directamente relacionadas con estos cuadros previos, en este caso, cuestiones dermatológicas y/o respiratorias que pueden perjudicar a nuestra mascota.

Linnet Luna, médica veterinaria Zootecnista, repasa las enfermedades más comunes a las que se exponen los perros y gatos en temporada de lluvias o humedad son las siguientes:

Enfermedades de piel por humedad

La fungosis es una enfermedad infecciosa que ataca la piel de las mascotas, debido a la proliferación de un hongo que no sólo invade la piel, sino también el pelaje y las uñas por la humedad.

Enfermedades de piel por alergia

Las pulgas y garrapatas son un “clásico” porque se encuentran en los jardines, plazas, parques, etc, y al estar en contacto con el perro y el gato, saltan de uno a otro y se adhieren al pelo y luego a la piel. La dermatitis alérgica que generan es una reacción de hipersensibilidad a uno o más componentes de la saliva de la pulga. Existen varios tipos de sensibilidad, inmediata o de reacción tardía, que ocasionan inflamación y picazón, las cuales provocan que la mascota se rasque constantemente produciendo lesiones a la piel.

Alergia ocasionada por un agente externo

Otra de las enfermedades en mascotas causadas por la lluvia es la atopía canina, una afección que causa una inflamación de la piel. Se debe a una hípersensibilidad o alergia a los componentes ambientales como por ejemplo los ácaros del polvo o el almacenamiento de bacterias como el moho.

Tos en caniles o guarderías

Es una enfermedad de las vías respiratorias que se presenta en los perros, altamente contagiosa, principalmente cuando están todos juntos “hacinados”. Esto suele darse en las guarderías o caniles donde hospedan a muchos perros y los tienen a todos en espacios reducidos. Entre los síntomas puede aparecer la presencia de tos, dolor a la palpación de la garganta, ruidos respiratorios y problemas para comer.

Moquillo

Los síntomas del moquillo son muy variados y altamente contagiosos, y es una de las enfermedades más comunes que se evidencia con la pérdida de apetito, secreción nasal, debilidad o deshidratación.

Prevención

A veces es imposible que no resulte afectado por ninguna, pero la prevención sí es importante, por eso es aconsejable saber si tu perro es de piel sensible, ya que esto lo hace propenso a padecer infecciones más agresivas que el resto de las razas. Ejemplos de esto es el Bulldog Inglés o el Shar Pei, entre tantos otros. Se aconseja, entonces, cuidarlos del cambio de temperatura, evitar sacarlos a la calle mientras llueve y consultar periódicamente al veterinario de confianza.

Cómo reconocer una raza

Generalmente, quienes gustan de tener perros en casa están más o menos familiarizados con las mascotas, con lo cual algunas razas son muy familiares por el conocimiento que hay de ellas. Pero hay otras que son más difíciles de reconocer por ello hay que tener en cuenta ciertas características para saber si tu perro es de raza o no. Si bien muchos adoptan perros de la calle, otros prefieren ir en busca de estos animales.

Entre quienes quieren una raza pura, es muy común que algunos vendedores hagan maniobras fraudulentas para venderlos pese a diversos engaños, por eso es clave que entre quienes optan por comprar un perro de raza, sepan de cuál estamos hablando. No es necesario saber de memoria todas las razas existentes -detallan en el sitio especializado Mis Animales-, pero sí identificar las características principales de cada una para saber de qué estamos hablando.

1- El tamaño

Puede ser muy chiquito, algo pequeño, mediano o grande, pero si por ejemplo estás en busca de un Yorkshire terrier, tendrás que saber que si es de raza pura, nunca podrá tener un tamaño superior al estimado. Si escapa de esta lógica, entonces podrías estar ante una cruza, que no es lo mismo que ser un puro Yorkshire. Con las razas grandes hay que observar sus patas ya que “los cachorros con patas grandes crecerán hasta un tamaño considerable”.

2- El pelaje

El pelo también es un indicio si estás ante un perro de raza o no porque la variedad de pelaje en los canes puede ser largo, medio o corto, más duro o fino, tipo rizado, lacio o lanudo. Con esto, a su vez, va asociado el color, ya que razas como el Samoyedo sólo son blancos, o el Golden Retriever siempre es “amarillo” o el Cocker Spaniel que puede ser blanco con manchas. Ante la duda, remitirse siempre a un veterinario o ente oficial.

3- El hocico

Es una de las partes del cuerpo más claras para identificar una raza. Puede ocurrir que a lo largo de la vida del perro cambie de tamaño, pero lo cierto es que la forma seguirá siendo la misma toda su vida, y tomamos como ejemplo el Bulldog, que es un can braquicéfalo, cuya nariz es chata y siempre lo será más allá de su tamaño. También entra en juego si el hocico es arrugado, cuadrado o de otras características según su origen.

4- Características comunes

De acuerdo a la Federación Cinológica Internacional, los perros se dividen en diferentes grupos y secciones, por lo cual en cada uno encontramos razas con características similares, aunque también pueden agruparse por origen o uso. Así, se logra separar a los pastores, los boyeros, los pinscher o schnauzer, los molosos, los de montaña, los terriers, los nórdicos, los spitz o los sabuesos, entre tantos otros.

5- Pedigree

Es la base de todo, aunque también puede haber engaños. Siempre que vayas a comprar un perro de raza, hay que asegurarse que se trate de un can totalmente puro, y para ello el vendedor o el criadero debe tener su “pedigree”, que es un documento expedido por un club canino oficial donde se registra todo el árbol genealógico del animal. Esto permite certificar que es un perro de raza pura y que sus generaciones anteriores también lo fueron. De no tenerlo, no hay forma de comprobarlo.