La eterna duda: ¿por qué los perros se huelen la cola?

La respuesta la tiene la ciencia tras numerosos estudios.
<a href="https://elintransigente.com/animals/2019/08/14/la-eterna-duda-por-que-los-perros-se-huelen-la-cola/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-08-14T10:05:53-03:00">agosto 14, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-08-14T10:05:54-03:00">agosto 14, 2019</time></a>

Muchos elaboran hipótesis sobre por qué y con qué objetivo, pero la respuesta comprobada está
relacionada con la forma en la que se comunican y se conocen los perros, y según la Sociedad Química de Estados Unidos (ACS), la clave está “en la química”. Ellos, al contar con un olfato muy desarrollado en comparación con los humanos, utilizan dicho sentido para numerosas acciones y reacciones.

Por ello es muy común que un can se acerque a otro para olerlo en la cola y en otras partes del cuerpo porque, básicamente, lo que está haciendo es recolectar información sobre el otro, ya sea desde su estado de ánimo sobre si está feliz, triste o enojado, hasta si siente preocupación o emoción por dicho encuentro.

George Preti, científico experto en feromonas y olores humanos del Centro Monell de Química de los Sentidos, analizó las secreciones anales de los perros y los coyotes e identificó los componentes principales de las secreciones que producen las glándulas alojadas en dos pequeñas
bolsas llamadas “sacos anales”. Para los expertos de la ACS señalan que los perros tienen un sistema olfativo auxiliar llamado “Órgano de Jacobson” o “Vomeronasal” que está diseñado especícamente para la comunicación química.

Además, dispone de sus propios nervios que se comunican directamente con el
cerebro, lo que le permite “leer” al otro can a la perfección. Compuesto de trimetilamina y varios ácidos grasos volátiles, el aroma de cada perro puede cambiar de acuerdo a su genética y sistema
inmunológico.

Lo sobrenatural

¿Cuántas escenas en común viven quienes tienen mascotas en sus casas? Ladridos sorpresivos, sin motivo alguno, a determinados rincones, actitudes incomprensibles, entre otras reacciones que lleva a muchos pensar y creer en que tienen la capacidad de advertir fenómenos sobrenaturales. Si bien lógicamente no hay validez científica al respecto, muchos expertos no dudaron en investigar por qué los perros tienen estas reacciones “nerviosas”.

Para los especialistas, no hay prueba ni evidencia de que los canes vean fantasmas ni fenómenos sobrenaturales, sin embargo sí aseveran que tienen diversas capacidades superiores a las de los seres humanos para percibir ciertas anomalías. Por ejemplo, el olfato, la capacidad auditiva y
otros sentidos más agudos los dotan de otros recursos como lo sucedido en el 2004, año en que se produjo el impactante tsunami en las cosas de Tailandia.

Ese fatídico día, extrañamente cientos de animales salvajes y domésticos huyeron o se rehusaron a salir de sus hogares minutos antes de que sucediera la tragedia. En una rutina tan deseada y esperada por ellos, esa jornada hicieron todo lo posible para no salir. Según expertos de National
Geographic
, “esto sucedió porque los animales tienen un oído tan agudo que pudieron escuchar las vibraciones de la Tierra, lo que les anticipó que se aproximaba un desastre antes de que los humanos lo supieran”.

La psicóloga Marti Miller argumenta que aunque las personas también tienen capacidades para percibir lo paranormal, “lo hacen de forma diferente porque lo inmediatamente lo negamos y lo racionalizamos. Los animales, en cambio, sí reaccionan ante los cambios. Sienten la presión barométrica cambiar y reaccionan temblando, agitándose, salivando y sintiéndose ansiosos, o puede que no reaccionen en lo absoluto”.