¿Sabías que acariciar a un perro beneficia tu salud?

Más allá de ser un gesto de amor, tiene efectos positivos.
<a href="https://elintransigente.com/animals/2019/09/10/sabias-que-acariciar-a-un-perro-beneficia-tu-salud/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-09-10T20:34:42-03:00">septiembre 10, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-09-10T20:34:54-03:00">septiembre 10, 2019</time></a>

Acariciar o abrazar a un perro va más allá de ser un mero acto de amor y ternura. Está confirmado por un grupo de expertos. Un grupo de expertos de la Universidad del Estado de Washington (WSU), en Estados Unidos, creó unos programas de mascotas para demostrar que realmente los perros tienen un efecto positivo en el estado de ánimo de los estudiantes, por ende, acariciar a los peludos genera múltiples beneficios para la salud.

Los estudios revelaron que tienen beneficios fisiológicos para aliviar el estrés, la tensión y la ansiedad, de acuerdo a la investigación publicada en ‘AERA Open’, una conocida revista de acceso abierto de la Asociación Estadounidense de Investigación Educativa. Otro dato del reporte es que también los gatos producen el mismo efecto.

Patricia Pendry, profesora asociada del Departamento de Desarrollo Humano de WSU, aseguró que: “Solo 10 minutos pueden tener un impacto significativo. Los estudiantes en nuestro estudio que interactuaron con gatos y perros tuvieron una reducción significativa del cortisol, una hormona del estrés importante”.

Las distintas universidades norteamericanas elaboraron los programas llamados “Pet Your Stress Away” para que los estudiantes pudiesen participar e interactuar con los gatos y los perros en pro de aliviar su tensión o estrés que le causan las horas de clases, los exámenes, los trabajos finales o las exposiciones en público. Esta sería la primera investigación que toma en cuenta las reducciones en los niveles de cortisol de los alumnos durante la vida real.

Unos 249 cursantes fueron sometidos a la evaluación en la que se dividieron, al azar, en cuatro grupos. El primero interactuó y jugó con las mascotas durante 20 minutos. El segundo solo miró a quienes jugaban con los peludos mientras esperaban su turno. El tercero solo vio una presentación en digital que mostró a los mismos perros. Y el cuarto solo esperó su turno en la fila sin tener contactos con los animales.

“Ya sabíamos que los estudiantes disfrutan interactuando con animales, y que les ayuda a experimentar emociones más positivas (…) Lo que queríamos aprender era si esta exposición ayudaría a los estudiantes a reducir su estrés de una manera menos subjetiva. Y lo hizo, lo cual es emocionante porque la reducción de las hormonas del estrés puede, con el tiempo, tener beneficios significativos para la salud física y mental”, dijo la catedrática Patricia Pendry.

Los datos se obtuvieron mediante varias muestras de cortisol salival de todos los participantes cuando se despertaron a primera hora del día. Luego de obtener los datos, los jóvenes que interactuaron directamente con las mascotas mostraron menos cortisol en su saliva. “Los resultados preliminares son positivos. Así que se continuará evaluando cuál es el impacto de un programa de prevención de estrés asistido por animales durante cuatro semanas”, contó Pendry.