¿Por qué muchos perros nos miran con “ojos tristes”?

Es una mirada irresistible que sólo a los humanos nos convence de todo.
<a href="https://elintransigente.com/animals/2019/10/01/por-que-muchos-perros-nos-miran-con-ojos-tristes/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-10-01T12:59:32-03:00">octubre 1, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-10-01T12:59:33-03:00">octubre 1, 2019</time></a>

Quienes tienen al menos un perro en sus casas lo saben a la perfección. Cuando te miran con unos ojos “tristes” son capaces de lograr todo lo que se proponen porque, además del amor que nos une, esa mirada es literalmente irresistible. Pero además de la parte emotiva, hay explicaciones sobre por qué lo hacen, con quién y en qué momentos.

Es muy común que cuando nuestras mascotas cometen una travesura o algo que no deben hacer, al ser reprendidos lo primero que hacen es poner una cara de arrepentimiento y tristeza, a modo de un pedido de disculpas imposible de no aceptar. Pero detrás de eso hay más, porque el Centro de Cognición en Perros bajo el Departamento de Psicología de la Universidad de Portsmouth le encontró una explicación.

Para los investigadores, “las miradas no son una respuesta emocional, sino un intento activo de comunicación que se manifiesta especialmente cuando son observados por un humano”. En millones de videos podemos ver canes regañados por sus dueños, sumidos en miradas de súplica y perdón o de vergüenza, pero de acuerdo a los expertos del Centro de Cognición canina, “los ojos tristes son una simple respuesta directa a la presencia y atención humana”.

En dicho estudio participaron 24 perros de distintas razas de entre 1 y 12 años, todos pertenecientes a hogares familiares. En el experimento, los perros fueron atados con una correa a un metro de distancia de una persona para poder filmar sus expresiones. Así, detallaron que el mayor número de registros se dio cada vez que el perro era observado, al tiempo que abandonaban por completo sus expresiones cuando no recibían atención.

Incluso, los premios en forma de pequeños bocados de comida tampoco tuvieron efecto. Es decir, como conclusión, los canes son sensibles a la atención humana mientras que sus expresiones son intentos “potencialmente activos de comunicación”. Lo que los investigadores aún no confirmaron es si los perros están conscientes de que se ven “más tristes” o si lo hacen adrede para ganar la simpatía de sus dueños.

¿Y sienten amor?

Desde épocas milenarias el perro siempre ha estado al lado del hombre. En un principio lo acompañó en labores de caza y pastoreo. Sin embargo, desde un buen tiempo su rol en la sociedad se transformó hasta que fue domesticado. Y poco a poco se convirtió en una figura emocional para los seres humanos, para grandes y chicos.

Los perros son genuinos, aman profundamente y son muy sentimentales. Al menos esa es la percepción básica que se tiene de estos animales según su comportamiento. Pues bien, gracias a este escenario son muchos los científicos que están estudiando a profundidad si verdaderamente los perros sienten amor y si este sentimiento es real.

Es decir, desde el punto de vista científico se estudia si los caninos sienten amor o desarrollan otras cualidades por supervivencia, necesidad o por un verdadero impulso afectivo. Para efectos, Clive Wynne, un psicólogo inglés, creó en el año 2013 el Canine Science Collaboratory de la Universidad Estatal de Arizona con el propósito de analizar  el comportamiento canino; comprender sus reacciones y mejorar su calidad de vida.

Para regocijo de muchos, Wynne publicó un libro titulado “Dog is love” y en sus páginas plasmó las conclusiones: los perros sí aman a sus dueños. Dicho estudio se desarrolló por el Instituto Indio de Educación e Investigación Científica, Kolkata durante 15 días. Asimismo, las pruebas consistieron en seguir a una manada de perros callejeros y clasificarlos en dos grupos: el primero, los que solo recibían comida. El segundo, los que solo recibían caricias de las personas.