¿Es posible que los perros sientan celos?

La ciencia canina explica los resultados de esta investigación.
<a href="https://elintransigente.com/animals/2019/10/18/es-posible-que-los-perros-sientan-celos/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-10-18T14:13:21-03:00">octubre 18, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-10-18T14:39:50-03:00">octubre 18, 2019</time></a>

A esta pregunta se le responde con un fuerte sí, pero ¿quién lo asegura? Pues bien, de acuerdo al doctor Alberto Tejeda Perea, coordinador del área clínica del Hospital de Especialidades en Etología y Fauna Silvestre de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia (FMVZ) de la UNAM, si es normal que los perros sientan las mismas emociones que los seres humanos, entre ellos los celos.

Asimismo, el experto señaló que tanto las personas como los animales, tienen las “mismas estructuras fisiológicas y neurofísicas”, no obstante, tienen una distribución distinta y es precisamente esto lo que les hace sentir las mismas emociones. Tejeda, además, rememoró que los caninos atravesaron un proceso de domesticación de lobo a perro, así que el perro sigue siendo un lobo de mentalidad inmadura, infantil y juguetona en algunos casos.

A su juicio, el hecho que los animales puedan sentir emociones puede funcionar como un aspecto importante para concientizar a la sociedad sobre cómo evitar el maltrato animal. “Los perros son los animales domésticos por excelencia; comúnmente son utilizados como mascotas y se les considera el mejor amigo del hombre. La ciencia ha comprobado que son capaces de interpretar las emociones, incluso identificar a gente que tiene malas intenciones contra ellos o sus dueños, tan solo por la actitud, tono de voz y lenguaje corporal”.

Por otra parte, el especialista también alegó que, por lo general, los animales que tienen más años de domesticación tienen un comportamiento más generoso y sociable. “Una vez establecida una conexión sabrán que se trata de su humano favorito. Los caninos son buenos para distinguir el lenguaje no verbal, por eso deciden establecer o no una relación con alguien igual de cooperativo”.

Sin embargo, la labor de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia va más allá de hablar sobre la mera emocionalidad de los peludos; trabajan en pro de la calidad de vida de las mascotas. Pero, ¿a qué se refiere esto? La mayoría de los casos de perros que llegan al hospital universitario reflejan altos índices de ansiedad, miedo y agresión. A raíz de este problema, los veterinarios trabajan con ellos junto a sus dueños con el objetivo de reiniciar la relación afectiva y manejarla a un estado emocional positivo. “Como las personas, ellos prefieren establecer vínculos con individuos generosos”, dijo Tejeda.