Mirá como los perros en Croacia pueden descubrir tumbas de hace 3.000 años, ¡increíble!

Conocé cómo los científicos se apoyan en los perros para detectar sitios antiguos.
<a href="https://elintransigente.com/animals/2019/10/25/mira-como-los-perros-en-croacia-pueden-descubrir-tumbas-de-hace-3-000-anos-increible/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-10-25T14:16:08-03:00">octubre 25, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-10-25T14:16:10-03:00">octubre 25, 2019</time></a>

El olfato de los perros es digno de admirar, y así lo hace la ciencia, desde un punto de vista más amplio. Pues, el olfato canino no solo es excepcional para buscar personas desaparecidas o para encontrar drogas. Por ejemplo, en Croacia, un grupo de arqueólogos de la Universidad de Zadar implementó un nuevo método valiéndose de los perros para descubrir tumbas que datan de hace 3.000 años.

De hecho, gracias a estas practicas la investigadora Vedrana Glavaš conjuntamente con la entrenadora de perros Andrea Pintar publicaron un artículo en el “Journal of Archaeological Method and Theory”, en el mismo detallando el trabajo realizado en la fortaleza prehistórica de Drvišica, que está localizada en la ladera litoral de las montañas Velebit, así lo difundió la revista española La Vanguardia.

En este sentido, las científicas alegaron lo siguiente: “La detección de sitios de enterramiento en arqueología a menudo implica varios métodos de prospección, como levantamiento de campo, radar de penetración en el suelo (GPR), resistividad eléctrica y detección remota”. Por otro lado, señalaron que este tipo de sistemas ameritan de tiempo y dinero.

Más adelante, agregaron: “La detección de sitios de enterramiento en arqueología a menudo implica varios métodos de prospección, como levantamiento de campo, radar de penetración en el suelo (GPR), resistividad eléctrica y detección remota”. De acuerdo a Glavaš, sobre la detección de restos humanos (HRD) con los perros usados  para los casos criminales en sepulcros de la Edad del Hierro dijo: “Se utilizaron cuatro animales distintos (tres pastores belgas y un pastor alemán). Los lugares que encontraban eran sometidos después tanto a inspección visual como a excavación arqueológica”.

Por último, los arqueólogos croatas comenzaron empezaron a utilizar a los perros en sus excavaciones desde el año 2015. De hecho, los probaron en tres tumbas que habían sido descubiertas anteriormente, con la finalidad de poder detectar el olor de los restos humanos. Posteriormente, el grupo de especialistas soltaron a los perros en sitios con alguna sepulturas potenciales y desde entonces empezaron seguir su olfato.