¿Qué le pasa mi perro cuando lo regaño y le grito?

Esto puede sucederle a tu mascota si se le da un trato agresivo.
<a href="https://elintransigente.com/animals/2019/11/15/que-le-pasa-mi-perro-cuando-lo-regano-y-le-grito/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-11-15T21:01:40-03:00">noviembre 15, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-11-15T21:01:43-03:00">noviembre 15, 2019</time></a>

Aunque se piense lo contrario, gritarle a un perro cuando se regaña puede generarle problemas de salud mental. Un estudio realizado en Portugal determinó que al castigar a un animal produce efectos negativos a largo plazo en sus procesos cognitivos. De acuerdo a un grupo de biólogos de la Universidad de Porto, quienes  experimentaron con 92 perros de varias escuelas de entrenamiento, decidieron separarlos en dos grupos.

En el primero, 42 de ellos fueron entrenados previamente con métodos de recompensa. Mientras que el otro 50 tuvo un entrenamiento con estímulos aversivos y castigos. ¿Los resultados? En el grupo aversivo se observó una presencia de cortisol en la saliva, pues se trata de una hormona que se libera como reacción al estrés. Por último, se demostró que los perros criados con métodos positivos tenían una mejor respuesta para aprender y para el ejercicio.

Finalmente, el grupo de los expertos alegó lo siguiente: “Nuestro estudio apunta al hecho de que el bienestar de los perros de compañía que son entrenados con métodos aversivos está en riesgo”. Con esto determinaron que tanto los propietarios como las casas de refugios o bien otra institución pro animal, deben velar por un correcto trato hacia los perros para su correcto desarrollo.

En otro contexto, compartimos esta nota de El Intransigente, para hacer del ambiente de la casa un lugar acogedor para el perro. La mayoría de los perros al ser adoptados desarrollan el síndrome de la ansiedad por separación. Esto sucede porque desconocen el ambiente y las personas, es algo normal en los animales. Sin embargo, existen una serie de tips para ayudarlos a que el proceso de adaptación sea más rápido. De acuerdo a la revista La Vanguardia, lo primordial es no dejar solo al perro de una vez, sino esperar un lapso de 8 horas después de llegar a la nueva casa.

Por ejemplo, otra idea adecuada es luego de transcurrido ese tiempo llevarlo al supermercado o a pasear para que se habitúe a la mueva compañía. Claro, también es importante que tenga sus intervalos solo pero no se debe abusar, lo ideal es de media hora. Por naturaleza, los perros son sociables, así           que por esta razón demandan compañía constantemente. Más detalles aquí.