¡Auxilio, mi perro no me hace caso!: ¿Qué debo hacer?

Te presentamos algunas de las conductas inapropiadas más recurrentes y cómo solucionarlas.
<a href="https://elintransigente.com/animals/2019/12/01/auxilio-mi-perro-no-me-hace-caso-que-debo-hacer/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-12-01T21:44:02-03:00">diciembre 1, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-12-01T21:58:56-03:00">diciembre 1, 2019</time></a>

“¡Auxilio, mi perro no me hace caso!” Probablemente esta sea la frase más común entre los mascoteros, es como un secreto a voces. Todo aquel que tenga un peludo puede atravesar esta situación, pero no hay que caer en el pánico ni mucho menos en la frustración. Los expertos en conducta canina aconsejan una serie de prácticas para eliminar el mal comportamiento en un perro de una vez por todas aunque los resultados son paulatinos.

Algunas de las conductas inapropiadas más comunes en los perros son las siguientes:

-“Mi perro no me hace caso cuando lo llamo o le doy una orden”.

-“Mi perro se pelea con otras mascotas y tiene un comportamiento agresivo”.

-“Mi perro le ladra a los desconocidos y nadie puede entrar en la casa”.

-“Mi perro corre detrás de las personas que manejan bicicleta en el parque”.

-“Mi perro se sale de la casa y debo perseguirlo para traerlo de regreso”.

A lo primero, ante la estruendosa queja “Mi perro no me hace caso” hay que desmenuzar la verdadera causa de este problema que, según los especialistas, obedece a una notable falta de entendimiento y comunicación entre la mascota y el perro. De acuerdo a la página web especializada en adiestramiento de mascotas, “Si mi perro hablara”: “Los problemas de obediencia en perros, la mayoría de las veces, son de todo menos simples problemas de obediencia. Sus causas suelen estar más relacionadas con la inseguridad del perro frente a otros perros o personas, el miedo, la falta de autocontrol y/o la inexistencia de un vínculo consistente y de confianza entre el animal y su propietario”.

Pero, ¿qué se debe hacer para que un perro le obedezca a su dueño? No todo está perdido. Todo empieza por hacer un reconocimiento de aquellas situaciones en los que el animal desobedece a su propietario. Por consiguiente, es importante acudir a un experto en el tema y determinar si se debe a solo una falta de autoridad o si bien denota otro patrón que se debe corregir.

Una vez determinado qué motiva al perro a desobedecer a su dueño, es importante activar un plan que mitigue el mal comportamiento tomando en cuenta estas variables: la personalidad del perro, los propietarios y su habilidad para lidiar el animal, el contexto/ambiente en el que se dan los conflictos, la gravedad del problema entre mascota y humano así como el riesgo para el propio perro o para los terceros que tienen contacto con él.

Para la doctora Juliane Kaminski, estudiosa del vínculo entre humanos y perros, agregó lo siguiente: “Creo profundamente en tener una relación natural con nuestros perros. Natural, para mí, significa respetuosa”. Partiendo de su reflexión también se originan una serie de recomendaciones para construir un lazo fuerte entre el perro con el propietario:

  1. Conocer el lenguaje canino y las expresiones básicas propiciará una mejor comunicación.
  2. Entender que es un perro y responderá como tal acorde a sus capacidades aunado a sus limitaciones.
  3. Conocer y comprender cuáles son las necesidades caninas: necesidades físicas, temperamento. Por otro lado, el factor de la edad juega un papel elemental a la hora de crear vínculos.
  4.  Compartir tiempo de calidad con el animal también es vital: salir a pasear, a caminar, a correr, a jugar en el parque formará una fructífera relación.
  5. Respetarlo como una especie superior; aunque la mascota no responda a las órdenes de una forma adecuada se debe evitar caer en el maltrato.
  6. Evitar el castigo y el maltrato físico o verbal.
  7. Evitar caer en la sobreprotección del perro; lo ideal es criar a una mascota segura de sí misma y empática con otros animales, al igual que con las personas desconocidas.
  8. Ser consecuente con las acciones y los hechos. Por ejemplo, si se quiere educar al animal para que no pida comida mientras se come en familia, nadie le debe dar un trozo de alimento.

Por último, Eva Quiñones, experta en comportamiento canino con máster en Antrozoología (ciencia que estudia el vínculo entre los seres humanos y otros animales) reveló: “Los cerca de 140.000 animales que se abandonan al año en España, y los problemas de comportamiento con los que nos encontramos diariamente los educadores caninos, nos demuestra la necesidad de un cambio de visión sobre la convivencia con estos animales”.