¿Cuántos minutos necesita un cachorro para establecer un vínculo con su dueño?

La ciencia explica cómo empieza ese lazo entre la mascota y el humano. No te pierdas los detalles.
<a href="https://elintransigente.com/animals/2019/12/01/cuantos-minutos-necesita-un-cachorro-para-establecer-un-vinculo-con-su-dueno/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-12-01T20:07:29-03:00">diciembre 1, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-12-01T20:20:47-03:00">diciembre 1, 2019</time></a>

De acuerdo a Clive Wynne, un psicólogo de la Universidad Estatal de Arizona especializado en el comportamiento canino, y autor del libro “Dog Is Love: Why and How Your Dog Loves You”, solo basta que un cachorro tenga contacto con su dueño por 90 minutos al día durante una semana para sentirse cómodo, seguro y querido. Sin embargo, esto debe darse antes de cumplir las 14 semanas de edad, pues luego de transcurrido este tiempo el perrito desarrollará la habilidad de interactuar con los humanos.

Ahora bien, el libro de Wynne, que fue inspirado por su mascota Xephos, aclaró que “no se encontró ningún factor genético entre la conexión de los perros y los humanos”. No obstante, explicó que si los canes no tienen relaciones con los humanos desde temprana edad, son más propensos a desconfiar de ellos; casi o más que los animales salvajes. Por ejemplo, los lobos son poco sociables, pero si interactúan con alguna persona durante 24 horas por varias semanas empiezan a desarrollar “más tolerancia hacia los seres humanos”.

De hecho, a Gregory Berns, neuroeconomista de la Universidad Emory, también lo sedujo la investigación de Wynne y aplicó su propio método para analizar lo que siente un perro; en este caso su mascota llamada Callie. Para efectos, utilizó máquinas de resonancia magnética para observar, estudiar y determinar lo que sucedía en el cerebro de su amiga de cuatro patas.

Uno de los primeros hallazgos es que el cerebro perruno “se ilumina” –al menos una parte de ella– cuando escucha la voz de su propietario. Esto coincide con la zona del cerebro de los humanos que se enciende cuando sienten cariño por algo o alguien. Además, esto da a entender que la experiencia emocional de los perros es más profunda que la de las personas. Según Wynne, el placer que siente un can con un humano ya “viene integrado al genoma del perro”.

Por otro lado, el estudio detalló que los perros tienen “una predisposición anormal para formar vínculos emocionales fuertes con prácticamente cualquier cosa que se cruce en su camino (…) Y mantienen esta cualidad durante toda su vida. Esto aunado al hecho de que tienen una disposición y un interés por interactuar con desconocidos”. Sobre este planteamiento, Wynne aseguró que los perros tienen “la capacidad única de experimentar un verdadero amor entre especies, no solo con los humanos”.

En una nota anterior publicada en El Intransigente, se tocó otro estudio de Wynne en el que subrayó que los animales que recibieron caricias se acercaron más rápido a los científicos que los animales que recibieron alimento. “El contacto humano, claramente es una forma de sustento para estas criaturas”, dijo. Por otro lado, escribió en su libro: “La afinidad de los perros por los humanos se origina en lo profundo de su cerebro”. Amplia esta información aquí.