Mi perro toma mucha agua: causas y soluciones

Aunque esto podría resultar normal, deberías tomar tus previsiones.

En este tiempo de confinamiento obligatorio, es muy probable que comiences a notar ciertos comportamientos que pudieran parecer novedosos en tu mejor amigo. Tal vez, siempre fue así, pero el tiempo extra te ha permitido observar los pequeños detalles. Si tu perro toma mucha agua existen varios factores que deberás tomar en cuenta, en cuanto a los motivos y las posibles soluciones.

Para comenzar, es importante recalcar que el agua no solo sacia la sed de tu peludo, este elemento también se encarga de regular la temperatura corporal de tu mascota. Ayuda a su digestión y forma parte de sus tejidos, es decir, en una escala general el agua es de suma importancia para todo ser vivo. Pese a esta realidad, si tu pero comienza a beber excesivas cantidades de agua, podría ser por diversas razones.

Es malo si mi perro toma mucha agua (?)

A lo largo del tiempo, se han logrado identificar más de 60 enfermedades que obligan al perro a beber mucha agua, pero también existen causas fisiológicas como el calor, el estrés, e incluso el aburrimiento, entre otras. A groso modo, las causas más graves podrían ser: enfermedad renal crónica; diabetes; infección en el útero; enfermedades hepáticas; problemas hormonales; trastornos del comportamiento, entre otros.

En cuanto a las soluciones, en primer lugar, estará la observación continua. Vigile que su perro no consuma más agua de la debida, ayuda tener una taza con medidas para saber la cantidad exacta que ingiere. De esta manera podrá determinar si el consumo es o no apropiado, de no serlo, es importante comunicarse con su médico veterinario de confianza y brindarle todos los detalles posibles, este evaluará si es motivo de una consulta.

En caso de que el perro tenga diabetes, los médicos veterinarios recomiendan realizar algunos cambios en la alimentación. Ofrecerles varias comidas pequeñas al día, de esta manera la glucosa se introduce de manera gradual, en lugar de hacerlo de golpe, evitando así los excesos súbitos de glucosa en la sangre. Los perros que consumen mucha agua están deshidratados, frecuentemente, el motivo es una enfermedad subyacente que elimina más agua de la que ingieren.

Existe un truco muy común para saber si tu perro se encuentra deshidratado, levante la piel de la zona dorsal junto al cuello. Suéltela y mire lo rápido que recupera su posición, el deber ser, es que vuelva en pocos segundos. Ocurre que cuando un perro está deshidratado tarda mucho más e incluso podría quedar la arruga, si corrobora que su fiel amigo está falto de líquido, deberá trasladarlo a un centro médico veterinario lo más pronto posible.

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