¡Mágico! Caballitos de mar casi extintos vuelven por ausencia de barcos

Esta es la respuesta de la naturaleza al confinamiento humano.

El confinamiento obligatorio, causó grandes estragos en los seres humanos. Aun así, los animales parecen estar felicidades de tener el mundo entero para ellos. Este respiro para la vida animal y para todo lo que respecta a la naturaleza, ocasionó que muchas especies marinas volvieran a la costas. Con una nueva oportunidad, los seres vivos que fueron desplazados de su mundo por los seres humanos, decidieron regresar.

Desde que las personas se encuentran cumpliendo la cuarentena, producto de la crisis sanitaria, estos increíbles sucesos no han parado de llegar. Todo inició con el cierre de la capa de ozono y las tortugas regresando a desovar a las playas más turísticas de Tailandia. Para continuar con las buenas noticias, uno de los casos más recientes fue el del caballito de mar espinado; el cual se encuentra en peligro de extinción.

Una nueva esperanza para el Spiny Seahorse

Todo esto ocurrió, gracias a la falta de movimiento en las cosas de Inglaterra. Sin barco arribando a las playas, la especie marina decidió volver a casa. Según la información que trascendió, todo esto es gracias a “la falta de botes, anclas, ruido y gente”. Mejor conocidos por su nombre según la especie, los “Spiny Seahorse” podrían volver a colonizar un pueblo de una parroquia civil en la isla de Purbeck, en el condado inglés llamado Studlnad.

Es importante destacar, que estos increíbles ejemplares fueron descubiertos durante las inmersiones de reconocimiento de fideicomiso, en donde consiguieron un grupo de al menos 16 caballitos de mar. Una institución marina llamada “The Seahorse Trust“, ha sido la encargada de estudiar esta especie y su desarrollo desde el 2008. Estos afirmaron que consiguieron los caballitos después de pasar más de dos años sin localizarlos.

Para continuar con las declaraciones, Neil Garrick.Maidment Fbna, fundador y director ejecutivo de la organización añadió: “La ecología del sitio ha tenido una recuperación notable“. Y aseveró “El Covid-19 y el encierro han mantenido a las personas, por lo que la especie es libre de moverse y reproducirse sin se molestada por ruidos fuertes e intensos y anclas excavando en su hábitat”. Aunque pareciera increíble, de alguna forma, la pandemia ha resultado ser un regalo para los animales.

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