¿Qué están diciendo las primeras críticas sobre “Rambo: Last Blood”?

La prensa especializada dejó su veredicto acerca de la quinta entrega de la franquicia de acción.
<a href="https://elintransigente.com/celebrities/2019/09/20/que-estan-diciendo-las-primeras-criticas-sobre-rambo-last-blood/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-09-20T12:33:45-03:00">septiembre 20, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-09-20T12:41:24-03:00">septiembre 20, 2019</time></a>

Este 20 de septiembre llegó a los cines norteamericanos “Rambo: Last Blood“, la que por ahora será la última película de Sylvester Stallone como su icónico personaje, cuya primera cinta se estrenó en 1982. Las primeras críticas de parte de la prensa especializada no están siendo nada amables con el regreso del veterano de la guerra de Vietnam a la pantalla grande.

El regreso de Rambo no tuvo nada que ver con la discreta vuelta de Rocky Balboa en 2015 para “Creed”, aquella fue una elogiada labor coronada con una nominación al Oscar como mejor actor de reparto. La adición de Adrian Grunberg a la franquicia de Rambo no pudo revitalizar la franquicia de acción protagonizada por uno de los mejores actores del género en la historia.

El puñado de críticas que aparecieron en los sitios especializados norteamericanos no apunta al desempeño de Stallone, que es comentado como el principal atractivo de la película. Según The Hollywood Reporter, lo que está mal con el largometraje es todo lo demás. Varios críticos coincidieron en que no es una despedida adecuada para el emblemático personaje.

“El guión, escrito por Stallone y Matthew Cirulnick, se siente totalmente abandonado y genérico, más parecido al piloto de una serie de televisión Rambo que a una despedida. ‘Harry el Sucio’ se despidió más dignamente en ‘La Lista Negra’, y esa película incluía una persecución con un auto de juguete”, escribió Frank Scheck de THR.

Pero quizás no sea un resumen apropiado de lo decepcionante que fue la película para la mayoría de los críticos. Por su parte, Peter Bradshaw de The Guardian, comienza su reseña diciendo: “Esta próstata masivamente agrandada de una película sólo puede hacer que te estremezcas con su ultraviolencia mal interpretada, sus fantasías triunfales contra criminales mexicanos y su frontera estadounidense hilarantemente insegura”

¿Exactamente cómo puede ser tan malo? El crítico del New York Times Glenn Kenny ofrece una pista. “México es un país de más de 700,000 millas cuadradas, que comprende 31 estados. Al menos ese es el caso en nuestra realidad”, escribe. “En la realidad de Rambo: Last Blood, protagonizada por Sylvester Stallone como la principal máquina de matar vengativa, México es un barrio muy, muy malo que está a unos 40 minutos en coche del tranquilo rancho de Arizona, donde nuestro héroe, si se puede confiar en el título de esta película, hará su última parada”.

Pero obviamente, hay defectos mayores que los simples errores de geografía. “El trasplante de la acción a Arizona proporciona el escenario natural para un drama fronterizo que se convierte en alarmismo de la era de Trump, hasta su ominosa toma de un muro fronterizo, mientras Rambo se dirige al sur en busca de justicia”, señala Eric Kohn, de The New York Times.

“Afortunadamente, según los estándares de la propaganda, es una salsa débil, ya que la película se despliega con desarrollos suaves y tediosos hasta los minutos finales. Construido con una estética de telenovela y abrumado por una vibrante partitura de pintura por números, Last Blood se siente como un tributo a los fans que por casualidad protagoniza el verdadero protagonista”.

“Rambo: Last Blood está plagado de fiascos narrativos, discursos risibles, argumentos alocados (Paz Vega interpreta a un periodista cuyo único trabajo es mantener a Rambo en el camino correcto con la investigación), cine de acción rutinario (todo está martillado por la partitura de pared a pared de Brian Tyler) y una actitud caricaturesca y xenófoba hacia los mexicanos (se siente como si fuera una película diseñada para el corazón de Trump)”, escribió Ian Freer, de Empire.

“Hay que divertirse mientras Rambo atrae a los matones a su granja con trampas explosivas como si fuera una película de ‘Mi pobre angelito” para mayores de 18 años”, agregó Freer. Por su parte, Witney Seibold de IGN se lamentó que la película haya dejado de lado la reflexión, la tragedia y el ingenio propios de la primera película de la franquicia de 1982.