"Había tocado fondo": La delicada situación que vivió uno de los protagonistas de "La casa de papel"

Enrique Arce contó en primera persona uno de los peores momentos de su pasado.

La Casa de Papel” es uno de los grandes éxitos en Netflix. La cuarta temporada de la serie fue vista por millones de personas y se convirtió en la ficción de habla hispana más vista en la historia de la plataforma de streaming. En diálogo con “Teleshow”, Enrique Arce, quien interpretó a “Arturito“, hizo una confesión sobre uno de los momentos más duros de su trayectoria.

En abril de 2004 decidí que había tocado fondo, que tenía que levantarme y que, pasito a pasito, iba a intentar que mi vida fuera otra cosa. Fue tras una experiencia muy devastadora de una mala fiesta. Tuve un click y salí a buscar ayuda, les dije a mis amigos que los necesitaba, que quería volver a encauzar mi vida y a encontrarme. Años más tarde logré alcanzar un momento extremadamente dulce. No quiero decir que ya me encontré del todo, pero estos años fueron absolutamente mucho mejores. Aunque tuve altibajos, me encuentro sereno, muy estable y con certeza de que la vida te da malos golpes pero lo tengo todo bajo control”, recordó el actor de 47 años.

En la misma línea, el nacido en Valencia hizo hincapié en que es muy difícil prepararse para la fama. “Siento mucha risa al pensar en este momento de fama repentino. Es difícil. El ser humano no está preparado para somatizar todo esto de una manera natural. Hay una parte de pudor. Nos da un poquito de vergüenza porque pienso ‘Si hay final yo sé quién soy. Soy el mismo tío que se ha levantado de la misma manera hace 45 años'”, aseguró.

Consultado sobre qué aprendió en su experiencia desde los 27 a los 34 años, etapa en la que estuvo en crisis, Enrique fue contundente. “Aprendí a no darme tanta importancia a mí mismo ni a nada de lo que pasa en mi vida. Le doy la importancia justa. Mi único propósito en la vida es crecer espiritualmente y mejorar. Todo lo demás es un juego que juego y a veces me dan mejor las cartas y otras, peor. Pero eso no me interesa. Mi propósito es crecer como ser humano. Se trata de expandir la consciencia de la manera que sea, y de derrotar al peor enemigo que tenemos, que es el ego”, puntualizó.

Sin embargo, Arce es consciente de que la pelea contra el ego es constante. “Lucho mucho. Yo vengo muy atrás. Mi ego era bastante grande. Pero no en la sensación de superioridad con respecto a otra cosa. El ego es lo mismo para el que se cree mucho como para el que se cree nada. Había momentos en que si me iba bien, me sentía el rey del mambo y, si me iba mal, me sentía la última mierda. Es una polarización del mismo fenómeno. Era como dos mitades y a mí siempre me ganaba el ego. Ahora empecé a hacerle frente y lo reconozco. Cuando el ego me habla y se intenta manifestar, yo decido dejarlo pasar o no. Yo decido si entra o no. Lo reconozco y sé lo que está pasando“, cerró “Arturito“.

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