Matías Rossi fue el dueño del regreso del TC a Rosario

La final del Turismo Carretera en la ciudad de Rosario se puso en marcha con un procedimiento de pista húmeda que significa que todos los participantes deberán ubicarse uno detrás de otro por las difíciles condiciones que propuso el clima desde la noche de sábado que complicó y obligó a modificar técnicamente todos los conceptos utilizados desde el viernes en la puesta a punto de los autos.

Con este contexto, Gabriel Ponce de León lideraba el pelotón gracias a su excelente triunfo en la serie clasificatoria de la mañana dominical. El desafío recaía sobre Matías Rossi que largaba segundo y a Valentín Aguirre que desde la tercera posición amenazaba en los primeros metros. Apenas tres curvas del inicio el joven piloto del JP Carreras se fue ancho cuando peleaba con el Ford de Rossi.

Mientras esto sucedía, aparecía el primer auto de seguridad producto del despiste de Leandro Mulet con la Dodge, neutralizando la competencia. El relanzamiento llegó de inmediato, tan rápido como la segunda neutralizanción por el despiste de Diego De Carlos que quedó a pocos centímetros de la pista pero con mucho barro que le imposibilitó volver a la cinta asfáltica.

La competencia tuvo pocas vueltas a velocidad en la primera parte ya que fue una constante el ingreso del auto de seguridad producto de las malas condiciones de las banquinas luego de la intensa lluvia de la noche y por la falta de definición de las obras que se encararon para poder recibir a la categoría. Esto, sin dudas atentó contra el espectáculo.

La lucha continuaba adelante. En la primera posición Ponce de León se defendía sobre un ataque que Rossi ya venía preparando desde hace algunos giros atrás. Al salir del curvón uno, el Ford del excampeón salió mejor armado y logró imponer sus condiciones ingresando en la curva lenta por el sector interno para saltar a la primer aposición, en una gran maniobra con Ponce de León que entendió muy bien que había claudicado ante la superioridad de Rossi.

Mientras tanto Castellano entraba en trompo producto de un toque luego de una gran lucha junto a Ledesma y Aguirre que derivó en el ingreso a boxes del piloto de Lobrería. En ese momento nuevamente se neutralizaba la competencia poniendo la competencia en un lugar expectante con nuevo puntero iniciando una segunda parte de carrera.

A partir de ese momento, Matías Rossi se dedicó a demostrar por que desde el primer contacto con la pista de Rosario se perfiló como el principal candidato. No solo logró la superación a Ponce de León sino que inmediatamente comenzó a marcar una clara diferencia con record de vueltas incluido aun cuando viajaba adelante solo y sin chance de que alguien ponga en riesgo la primera posición.

La permanente incursión del auto de seguridad obligó a los comisarios deportivos a considerar le final de la competencia por tiempo y no por la cantidad de vueltas pactadas para esta final. El reglamento avala esta decisión. Mientras la pista mejoraba con el correr de las vueltas y esto se veía reflejado en los registros que marcaban los autos.

Nadie pudo con la superioridad del Ford del equipo Nova Racing que condujo Matías Rossi de excelente manera a lo largo de una complicada final. El ex campeón ganó todo lo que hubo en pista, desde el viernes el auto se mostró firme, veloz y confiable y cuando se cuenta con una herramienta casi perfecta, difícilmente el desenlace puede ser diferente.

La segunda posición fue para Gabriel Ponce de León que llevó el Ford de su propio equipo a demostrar que el esfuerzo familiar logra grandes resultados. La tercera posición fue para el mejor exponente de la marca Chevrolet, Christian Ledesma que volvió a los primeros puestos.

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