Marcelo Barovero habló sobre su emotiva salida de River Plate

Fuente: Sitio Web River Plate.

El arquero de 35 años recordó sus últimos días en el elenco de Núñez.
<a href="https://elintransigente.com/deportes/2019/07/11/marcelo-barovero-hablo-sobre-su-emotiva-salida-de-river-plate/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-07-11T09:56:02-03:00">julio 11, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-07-11T09:56:03-03:00">julio 11, 2019</time></a>

Tras ser una de las principales figuras de los títulos que River Plate consiguió a lo largo de 2013 y 2016, Marcelo Barovero decidió abandonar al elenco de Núñez para continuar su carrera en el Necaxa de México. En una larga entrevista con el periódico La Nación, Trapito contó detalles sobre su salida del equipo que comanda Marcelo Gallardo.

“La verdad que no sabía que Gallardo me iba a sacar en mi último partido en el club, recién me enteré cuando lo vi a Augusto Batalla preparándose para entrar. Terminó siendo una despedida soñada, perfecta, increíble. Casi me quiebro cuando me hicieron la nota en el campo de juego, apenas terminado el partido. Mi viejo cumplía años el día siguiente y venía de tener un problema de salud grave, un tumor en el pulmón. Fue un semestre emocionalmente muy fuerte para mí. Por suerte salió todo perfecto con mi viejo y estamos felices de las posibilidades que te da la vida. Hoy está muy bien”, comenzó diciendo el guardameta de 35 años.

Asimismo, confesó por qué le entregó sus guantes al Muñeco. “En la fecha anterior, antes de salir a jugar en cancha de San Lorenzo, estábamos charlando y me dijo que le gustaría tener un recuerdo mío y entonces ahí, cuando me sacó, le regalé los guantes. Para mí fue una relación única entre técnico y referente, me ha hecho crecer, compartimos cosas muy fuertes. Marcelo ha sido un padre para mí por cómo te ayuda en las pequeñas cosas que van surgiendo. Fue un mix entre lo deportivo y lo personal, eso es lo que uno valora, porque uno no es solo un futbolista, y Marcelo abarca todo, está muy preparado”, destacó.

En tanto, el ex Vélez Sarsfield rememoró su rol como líder del plantel de La Banda. “Como capitán, uno trata de estar pendiente de las situaciones de los compañeros, estar presente cuando lo necesitan, más que nada me preocupa eso. Lo íbamos compartiendo con los otros referentes, por eso no se hace una carga. Por eso, más que de capitán a mí me gusta hablar de referentes, como lo eran Leonardo Ponzio, Jonatan Maidana o Gabriel Mercado, muchos jugadores que llevábamos adelante al grupo, porque solo no se puede y no es fácil; unas veces tira uno, unas veces tira otro”, sostuvo.

Por otro lado, Marcelo dejó en claro que nunca se arrepintió de abandonar River Plate: “Lo había analizado muchísimo. El cambio nos vino muy bien a mí y a mi familia, estamos muy felices. Al principio cuesta un poco bajar de lo que es un club enorme como River a vivir la normalidad, por decirlo de cierta manera. El fútbol me ha dado demasiado: me tocó jugar en todas las divisiones y a todos los niveles, y ahora disfruto de esta etapa en el exterior”.

Para argumentar sus testimonios, Barovero profundizó: “Encontré un equilibrio entre trabajo y familia. Hay mucho de superficial cuando te llega la fama, seguramente se te endurece el corazón, se te afloja la cabeza, y cuesta encontrar las herramientas para alcanzar el equilibrio. Algunas veces descuidás a la familia y a los amigos. Un amigo me dijo, ya cuando me había ido de River: ‘Te llamé una vez, porque me estaba separando, y al final nunca pudimos hablar’. Son pequeñas cosas que te van marcando. Aquí puedo disfrutar con mis hijos, y por ahí en la locura de River estás con la cabeza a mil, llevás la camiseta puesta a donde vayas, y quizás estás con tu familia, pero no como uno desea. Y ese es un tiempo que no se recupera jamás. Había que tomar una decisión, y creo que fue la correcta, tampoco podía joder a River con mis actuaciones”.

Por último, el nacido en Porteña hizo hincapié en que el Napoleón respetó su decisión. “Empecé a sentir todo esto a mediados de 2015, en la pretemporada en Cardales previa a las semifinales de la Libertadores. Los dirigentes me llamaron para la renovación y les conté lo que pensaba. A ellos y también a Marcelo: que al terminar mi contrato, un año después, me iba. Les dije que no quería perjudicar a la institución, y que si pretendían venderme antes, que lo hicieran. Hablamos muchas veces con Marcelo, se dio cuenta por dónde venía la mano. Nunca quiso imponerme nada, me acompañó. Haber encontrado ese equilibrio entre familia y trabajo me hizo pensar en que puedo jugar mucho tiempo más”, sentenció.