Las emotivas palabras de Mora después de su homenaje en el Monumental

El uruguayo salió ovacionado por los hinchas del Millonario y no pudo contener las lágrimas.
<a href="https://elintransigente.com/deportes/2019/07/13/las-emotivas-palabras-de-mora-despues-de-su-homenaje-en-el-monumental/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-07-13T23:02:16-03:00">julio 13, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-07-13T23:04:04-03:00">julio 13, 2019</time></a>

Las leyendas nunca mueren. Por eso, Rodrigo Mora fue ovacionado. En un día de muchos sentimientos encontrados, el exjugador de River Plate salió por la puerta grande. Su retiro prematuro por la lesión en las caderas de la que nunca se pudo recuperar, solo significó un adelanto de lo que se vivió la noche de este sábado en el Estadio Monumental. Se mezclaron figuras históricas del equipo de Núñez y las palabras emotivas de un uruguayo que siempre lo dio todo por la institución.

Un partido bastante atípico. No era para saber quién ganaba o quién era mejor. Simplemente para rendir homenaje a una figura que siempre estuvo ahí y se sacrificó por todos cuando más lo necesitaban. En los papeles, se enfrentaban River campeón de 2015 y el de 2018. Aunque claro, el homenajeado formó parte de ambos planteles y fue correctamente aplaudido por en predio a casa llena.

Lo mejor de todo fue la previa. El evento arrancó con la presentación de todos los invitados especiales. Luego, se reunieron en el centro del campo a esperar al foco principal de la noche. Allí estaba Mora, saliendo del túnel que tantos recuerdos le ha dejado. Aunque claro, en esta ocasión, con una compañía especial: Máximo, su hijo, quien también terminó participando en el partido amistoso e incluso anotó un tanto de penal.

Obviamente, en un compromiso como este, no podían faltar dos figuras dirigenciales de la actualidad: Marcelo Gallardo y Enzo Francescoli. Además, “el Muñeco” fue el DT de uno de los dos equipos, mientras que el otro, fue comandado técnicamente por los asistentes Matías Biscay y Hernán Buján dirigieron al otro. Y como era de esperarse, apenas salió el actual entrenador de River, el estadio completo lo ovacionó. Aparte, se fue con un gol en su cuenta personal.

Entre otras figuras que asistieron al evento, estuvieron Ariel Ortega, Norberto Alonso, Cristian Ledesma, Julio Chiarini y Fernando Cavenaghi. Todos unidos en una misma causa: despedir a quien lo dio todo por el equipo de sus amores. Evidentemente, el uruguayo, de 31 años de edad, no evitó soltar lágrimas al culminar el encuentro y escuchar a toda una afición gritar su nombre.

“Quiero agradecer a todos por todo este afecto, este cariño”, inició su discurso el exfutbolista. Enseguida, vio a los hinchas millonarios y los señaló: “A toda la gente que me vino a acompañar. A Máximo, que es mi motor. A la dirigencia por darme la oportunidad de entrar una vez más al Monumental con todos ustedes”, sostuvo con mucha emoción y nostalgia.

“Los que sueñan con jugar al fútbol, los que tenemos la suerte de hacer lo que amamos, háganlo con amor y disfruten lo que hacen porque nunca saben cuándo se les va a acabar“, mantuvo “Morita”, mientras entraba a llorar, pero siguió. “Les digo también que de toda mi carrera, River que son todos ustedes, todos los que están acá y acompañándome desde lejos, he sido muy feliz. Yo di hasta lo que no tenía. Gracias a todos”, finalizó el de Uruguay ante semejante homenaje a su persona.