Jorge Valdano: “Fuimos testigos de la transformación de Lionel Messi”

Fuente: Twitter Jorge Valdano.

En una columna publicada en el diario El País, el exjugador analizó la Copa América de Brasil 2019.
<a href="https://elintransigente.com/deportes/2019/07/14/jorge-valdano-fuimos-testigos-de-la-transformacion-de-lionel-messi/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-07-14T10:01:03-03:00">julio 14, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-07-14T10:01:04-03:00">julio 14, 2019</time></a>

Ya pasaron algunos días desde que culminó la Copa América 2019, en la que Brasil se coronó campeón con el apoyo de su gente. No obstante, distintos protagonistas continúan pronunciándose sobre el rendimiento que tuvo la Selección Argentina a lo largo del torneo. En una de sus habituales columnas en el periódico El País, Jorge Valdano habló sobre la metamorfosis que protagonizó Lionel Messi en la competencia.

“Fuimos testigos de la transformación de ese icono que es Messi, que se comportó como nunca dentro y fuera del campo. Dentro, porque jugó a un nivel terrenal, lo que contradijo, al menos durante el rato que duró la Copa, su condición de genio. Fuera, porque vimos a una persona diferente. Comprometido como nunca, y eso está bien, pero alejado de ese bajo perfil que siempre he admirado. Cayendo en provocaciones, como la que le costó la expulsión; haciendo declaraciones graves, como la de acusar de “corrupta” a la Commebol; o tomando decisiones impropias de un capitán como la de negarse a recibir el premio por el tercer puesto”, empezó diciendo el campeón del mundo con el cuadro albiceleste en 1986.

“Siempre me fascinó el Messi jugador, y admiro la capacidad de tener bajo control su fama mundial tanto como la valentía de desafiar las presiones sin sobreactuar. Argentina parece feliz con esta nueva versión. Yo, solo en parte”, agregó después, dejando en claro su gusto por el astro del Fútbol Club Barcelona, aunque esperando que su talento en el combinado nacional se agigante con el paso del tiempo.

En cuanto al rol de los hinchas, el nacido en Las Parejas fue contundente. “Hubo un tiempo en que ciertas clases sociales consideraban el fútbol una ordinariez y lo rechazaban hasta en las conversaciones. Hasta que se transformó en parte esencial de la industria del ocio y los jugadores se convirtieron en modelos sociales que salen en Vanity Fair. El fútbol ya es chic y eso trae consecuencias. De campeonato en campeonato, el perfil de los aficionados va cambiando. En la Copa América vimos un público absurdamente blanco para un país que tiene como un tesoro la diversidad racial. Donde antes veíamos a un hincha de pie, ahora hay uno sentado con una copa de champán en la mano que solo se levanta para festejar un gol o para aplaudir a Bolsonaro en la entrega de premios. Durante los partidos el nuevo hincha no para de quejarse porque el pueblo no anima. Será porque ya no entra a los estadios”, sostuvo.

En tanto, se refirió al accionar de Franco Armani cuando detuvo un penal en el cotejo entre Argentina y Paraguay. “Le dio otra vida a Argentina. Entonces se levantó como un resorte y se llevó el índice a la boca, pidiendo silencio ante un ruido que solo oía él. Los jugadores están demasiado atentos a las redes, que disparan juicios sumarísimos o directamente les ridiculizan, como si la opinión vertida por un tipo que firma ‘Calavera79’ o ‘MonoLoco’ tuviera autoridad profesional o moral”, comentó.

Sin escatimar en sus testimonios, Jorge sumó: “Conozco jugadores que llegaron hasta la consulta de un psicólogo para superar esa constante humillación que les condiciona profesional y personalmente. Como pedirles responsabilidad social a las redes es ridículo, lo más sano sería que se mantuvieran ajenos a esa maraña incontrolable haciendo otra cosa. Por ejemplo, hablando entre ellos entre partido y partido para hacer equipo. Si, por el contrario, siguen interesados en saber qué opina un fantasma global de cada jugada que protagonizan, al menos no le contesten en medio del partido”.

Por último, Valdano se deshizo en elogios al hablar de Óscar Washington Tabárez, entrenador de la Selección de Uruguay. “Todos sabemos ganar, pero solo algunos saben perder. Es muy difícil, para un entrenador, gestionar el fusilamiento posterior a una derrota. A Tabárez le llaman Maestro porque lo es. Para llegar a esa condición hay que conocer la esencia del fútbol. Uruguay cayó sin merecerlo ante Perú y Tabárez, frente al pelotón, lo aceptó con una naturalidad heroica coronando su análisis preciso del partido con esta frase: ‘El rival no hizo nada antirreglamentario, así que hay que aceptar la derrota’. Y cuando alguien sugirió que Perú había abusado de la pérdida de tiempo, El Maestro lo desarmó con una brutal sinceridad: ‘Nosotros lo hicimos tantas veces’. Ni victimismo ni demagogia ni enfado. Solo un poco de pedagogía”, finalizó.