Cristian González recordó el peor momento de su vida

Fuente: Twitter Rosario Central.

El Kily habló de la profunda depresión que sufrió tras retirarse del fútbol profesional.
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Cristian González fue uno de los mejores mediocampistas de los últimos años. El Kily debutó en Rosario Central, brilló en Boca Juniors, tuvo un largo paso por el fútbol europeo, donde vistió los colores del Real Zaragoza, Valencia e Inter de Milán, mientras que retornó al Canalla para ponerle fin a su carrera. Sin embargo, cuando abandonó la disciplina, el exvolante sufrió una dura lesión que lo llevó a sentirse angustiado todos los días. En una entrevista con La Nación, el entrenador de 45 años recordó el peor momento de su vida.

“Ahora estoy bien porque me siento ocupado como técnico de la Reserva de Central. Ese es el gran problema de los exjugadores. Mirá el ‘Huevo’ Toresani. Y los casos que no sabremos. Recién hoy puedo decir que estoy bien. Cuando me retiré, y de la manera que me retiré, fueron años difíciles, negros. Años en los que no podía asimilar ni aceptar el final que tuve como jugador de fútbol. Y en mi casa, en mi club”, dijo el protagonista ni bien tomó la palabra.

No obstante, el zurdo asumió la responsabilidad de sus decisiones. “Tal vez yo también me equivoqué, por encapricharme en querer retirarme en el club. Quizás tendría que haberme ido al exterior, a los Estados Unidos, y así terminar jugando, que es lo que desea cualquier jugador. Pero en mi caso no fue así, entonces el golpe fue mucho más duro. Después de mucho tiempo surgió la posibilidad de meterme de nuevo en el club, en sus inferiores, y ahora, finalmente estoy bien”, comentó sobre su retiro.

Lo más preocupante del calvario que padeció Cristian tiene que ver con el tiempo que duró: “Fueron cuatro años. Tenía la barba de un náufrago, muchos días no quería ni salir del cuarto. Me dormía a las cuatro de la mañana, me despertaba al mediodía siguiente, un desastre. Dejé de jugar y automáticamente empecé a abandonarme, a castigarme de alguna manera. Renegaba de entregarme a algún psicólogo, solo con el tiempo lo acepté y me ayudó bastante”.

Lo cierto es que, tras dejar atrás su paso por el fútbol profesional, González no tenía motivaciones. “Había perdido la autoestima. Dejás de jugar muy joven y de un momento para el otro te preguntás: ‘¿qué hago ahora si lo único que hice durante veinte años fue entrenar y jugar al fútbol?’. Y va mucho más allá de lo económico, porque muchos me han dicho ‘de que te quejás, si vos ya estás salvado.’ Pero la vida también pasa por otras cosas. Vos podés tener nivel de vida, pero lo importante es tener calidad de vida. Si estás pleno, feliz, si tenés ilusión por algo. Y a mí todo eso se me había ido”, confesó.

Después de soportar mucho tiempo, el Kily logró reponerse y cambiar su estilo de vida: “Salí por mi familia, que fue la que más me sufrió. Por mi mujer, Raquel, ella me sostuvo. Y mi viejo. Llegó un momento que yo estaba enojado con el mundo, y me la agarraba con los que estaban a mi lado. Primero, estaba enojado conmigo, y después cruzado con todo el resto. Llegué a odiar el fútbol. No miraba fútbol, estuve entre dos y tres años sin ir a la cancha de Central. No lo podía ver a Central”, reveló.

Para cerrar, el exmediocampista contó que empezó a despejar su mente realizando actividades de todo tipo: “Solo después de casi tres años empecé a hacer boxeo, y al menos ese era un espacio para liberar mi rabia. Después me ubicaron en Canal 3 de Rosario como panelista, con el ‘Indio’ Fagiani hacíamos uno y uno con cada club. Fue muy difícil, había días que, pude haber salido para cualquier lado, pude haber hecho cualquier cosa”.