Se cumplieron 44 años de una hazaña inolvidable en la historia de River

El 14 de agosto de 1975 el Millonario se consagró campeón en un contexto atípico.
<a href="https://elintransigente.com/deportes/2019/08/14/se-cumplieron-44-anos-de-una-hazana-en-la-historia-de-river/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-08-14T21:44:31-03:00">agosto 14, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-08-14T22:00:10-03:00">agosto 14, 2019</time></a>

El 14 de agosto de 1975 River se consagró campeón del Torneo Metropolitano luego de 18 años de sequía. El recordado gol ante Argentinos Juniors lo marcó Rubén Bruno, un juvenil que integró un equipo repleto de desconocidos debido a que los futbolistas profesionales del Millonario se encontraban realizando una huelga.

Aquel partido definitorio se jugó en cancha de Vélez. Bruno convirtió el único tanto del encuentro a los 24 minutos del segundo tiempo. River terminó el certamen con 55 puntos, producto de 23 victorias, 9 empates y 6 caídas. Además, el Millonario marcó 72 goles a favor y recibió tan sólo 38 tantos en contra. El conjunto de Núñez le sacó cuatro unidades de diferencia a su perseguidor Huracán.

La presencia de los juveniles produjo un gran malestar entre las figuras que se ausentaron. Entre ellos, se encontraban Norberto Alonso, Reinaldo Merlo, Carlos Morete, Daniel Passarella, Alejandro Sabella y Roberto Perfumo. Incluso, aquel día no estuvo presente el entrenador Ángel Labruna, sino que en el banco de los suplentes estuvo Federico Vairo.

Con el triunfo ante el Bicho, el conjunto de Núñez cortó casi dos décadas sin títulos locales. El Millonario sufría torneo a torneo la desesperación de no poder festejar en el certamen doméstico. Hoy, la recordada conquista cumplió su aniversario número 44. River salió a la cancha con Alberto Vivalda; Rodolfo Raffaelli, Orlanco Ponce, Fernando Zappia, Luis Jometón; Rubén Cabrera, Héctor Bargas, Rubén Bruno; Leonardo Labiona, Ramón Gómez y Francisco Groppa.

El goleador de aquel día habló con el diario Olé: “Cuando llegamos a entrenar nos llevaron a la concentración para desayunar, pero recién al mediodía nos enteramos que a lo mejor podíamos jugar a la noche en representación de los profesionales. Ellos nos visitaron para explicarnos los motivos de la huelga, que había sido por el estatuto del futbolista, y nos comentaron que era para beneficio de todos los jugadores”.

“Jamás nos pidieron, ni presionaron para que no juguemos, ni nada por el estilo. Después hubo una votación entre nosotros de los que querían jugar y los que no. Entre masomenos 20 votos, todos optaron por jugarlo salvo uno. Alrededor de las 18 se confirmó que íbamos a jugarlo y de la concentración nos fuimos con la custodia policial, ya que muchos partidos se habían suspendido, porque agremiados no los había dejado y tenían miedo que al micro de River lo pararan camino a la cancha de Vélez”, agregó Bruno.

El exmediocampista del Millonario se refirió a la mítica hazaña para finalizar: “Aunque pase el tiempo, hubo un montón de cosas que no terminan de acomodarse. Ya pasaron 44 años y todavía quedan resquemores y son cosas que ya con el tiempo deberían olvidarse, pero creo que lo único malo que pasó es que dimos la primera vuelta olímpica después de 18 años y no fueron los profesionales. Nunca nos perdonaron eso, ni creo que lo perdonen”.