La picante confesión de un jugador de Racing: “llegué y el DT me obligó a bajar de peso”

Fuente: Twitter de Racing

Uno de los nuevos fichajes de la Academia habló sobre lo estricto que es Coudet.
<a href="https://elintransigente.com/deportes/2019/09/08/la-picante-confesion-de-un-jugador-de-racing-llegue-y-el-dt-me-obligo-a-bajar-de-peso/" rel="bookmark"><time class="entry-date published updated" datetime="2019-09-08T13:54:44-03:00">septiembre 8, 2019</time></a>

No es un secreto para nadie que, pese a la pésima temporada que está teniendo Racing hasta ahora, es un hecho que fue uno del os equipos del fútbol argentino que mejor se reforzó para afrontar el semestre. De hecho, en la previa de la Superliga, antes de la primera jornada, se perfilaba como uno de los favoritos a comandar la tabla de posiciones, tal como lo hizo en el torneo pasado, cuando salió campeón nacional.

Sin embargo, dentro de todos los fichajes, llamaba la atención uno en particular: el de David Barbona, el mediocampista bonaerense que llegó cedido proveniente de Atlético Tucumán y del que se tenían grandes expectativas por lo que podría llegar a aportar. Además, que es un futbolista que, con su antiguo club, había brillado en todos los aspectos posibles.

Sin embargo, llamó grandemente la atención el hecho de que, al momento de realizar su fichaje, el volante no era parte del once titular o incluso, en muchas ocasiones, ni siquiera fue convocado para estar entre los jugadores elegibles. Ante esa incógnita, este domingo, el mismo Barbona decidió romper el silencio y confesar las razones por las que no era tomado en cuenta.

“En Atlético Tucumán jugaba con 78 kilos y no me controlaban como en Racing. El peso se me fue de las manos en las vacaciones. Cuando llegué pesaba 80 kilos. La verdad es que estaba gordo. Llegué y el Chacho me obligó a bajar de peso, por eso no me ponía para los partidos hasta que cumpliera mi objetivo”, reveló el hombre de 24 años, quien también tuvo un pasado por Estudiantes de La Plata en 2015.

Pero más allá de todos esos problemas -que evidentemente ya se solucionaron- el habilidoso mediocampista también reconoció que, una de las razones por las que decidió dejar a los tucumanos y sumarse a la Academia, fue por el estadio donde juega como local. Además, también anheló cuál es su máximo deseo dentro del cuadro que dirige Eduardo Coudet.

Tenía ansiedad de jugar en el Cilindro. Lo disfruté muchísimo. La cancha estaba muy linda. El reconocimiento de la gente me puso contento. Mi sueño es tratar de ganar algún título con la camiseta de Racing. Sería hermoso, voy a luchar para que se dé”, se animó a soñar Barbona, que en lo que va de semestre, ya acumuló tres compromisos disputados.

“Barbona es un gran jugador y seguramente nos va a dar mucho, pero cuando llegó pesaba 80 kilos y hoy pesa 74. Para jugar en la Primera de Racing hizo un gran esfuerzo, pero también hay un gran trabajo detrás, principalmente de él. Estar en un club grande implica un montón de cosas”, había avisado Coudet anteriormente en una rueda de prensa antes de arrancar la temporada.