La confesión de un jugador de Palmeiras sobre la Copa Libertadores 2000: "Me obligaron a patear el penal"

Un futbolista del equipo brasileño contó detalles del duelo final contra Boca.

La Copa Libertadores 2000 es uno de los grandes títulos históricos de Boca. Con esa conquista de América, el equipo de Carlos Bianchi marcó un antes y un después en el club. Esa vuelta olímpica fue la base con la que se armó la década más gloriosa del Xeneize. Por eso, esa final contra Palmeiras quedó en el recuerdo de todos los hinchas del conjunto azul y oro. Y también del lado del equipo brasileño, que sufrió la derrota.

Un exjugador que fue parte de esa serie para el Palmeiras reveló algunos detalles de lo que fue la definición por penales. Vale recordarlo: en la ida hubo empate por 2-2 con un doblete de Rodolfo Arruabarrena. En la vuelta la igualdad fue sin goles. Y en ese tiempo no había goles de visitante, por lo que hubo que recurrir a los tiros desde los doce pasos. El ganador fue el Xeneize pero hubo un detalle especial.

Dos jugadores del “Verdao” fallaron en la definición y uno de ellos confesó que fue obligado a patear. Faustino Asprilla reveló en “Blu Radio” que Felipe Scolari lo llamó y no pudo negarse. “Hay que aceptar la decisión de los entrenadores. Yo lo viví con Palmeiras. Yo no tenía que patear ese penalti porque no estaba dentro de los cinco cobradores, ya me había quitado los guayos y las medias cuando me llaman y me dicen que Rogerio no quería patear“, dijo.

La tanda de penales

En esa final me obligaron a cobrar el penalti. Yo ya me estaba yendo para el camerino cuando me llamaron a cobrar. Obvio que pensé que Óscar me lo iba a terminar tapando, me conocía hace diez años y sabe hasta cómo camino. Por eso no puede obligar al jugador, si no se siente bien, a cobrar un penalti”, sentenció el colombiano. “Tino” falló en su disparo y también Roque Junior. A los dos se los atajó Óscar Córdoba, el héroe.

Del lado de Boca, hubo cuatro ejecuciones: Guillermo Barros Schelotto, Juan Román Riquelme, Martín Palermo y Jorge Bermúdez. Todos acertaron y el “Patrón” fue quien liquidó la serie y marcó el gol de la victoria. A 20 años de aquella conquista, todo indica que sin ese título hubiera sido difícil que lleguen todos los demás en el Xeneize. Por eso toma importancia la confesión de Asprilla: quizás si otro hubiera pateado, el final hubiera sido distinto.

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