Aumenta el precio de la garrafa: “El Estado debería controlar la cadena de comercialización”

Osvaldo Riopedre, abogado de Adecua, dialogó con El Intransigente sobre el incremento.
<a href="https://elintransigente.com/economia/2019/06/28/aumenta-el-precio-de-la-garrafa-el-estado-deberia-controlar-la-cadena-de-comercializacion/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-06-28T17:02:49-03:00">junio 28, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-06-28T18:30:59-03:00">junio 28, 2019</time></a>

Osvaldo Riopedre, abogado de la Asociación de Defensa de los Consumidores y Usuarios de la Argentina (Adecua), se refirió al aumento del precio en la garrafa social. En diálogo con El Intransigente, el especialista consideró que el Estado debería “controlar” la cadena de comercialización.

El Gobierno anunció un aumento del 3% en el precio de la garrafa social a partir del próximo primero de julio, estableciendo un subsidio de $183 para aquellos usuarios que sean beneficiarios de planes sociales. Se trata del cuarto aumento que autoriza la Secretaría de Energía en 2019 y lleva un acumulado de 51,2% en 2019.

Sin embargo, Riopedre explicó que las garrafas al valor oficial solo se consiguen en las distribuidoras, que no son de fácil acceso para la gente: “Tenés que ir en auto o hacer varios kilómetros para conseguir una en precio oficial”, dijo. En tanto, las garrafas en cualquier otro negocio “sale arriba de 400 pesos”.

“Lamentablemente nos parece que se pone un cargo sobre alguien que no tiene ni siquiera un metro de caño de gas. Por lo cual, esta garrafa de 10 kilos depende de la cantidad de personas y cómo se use, tampoco dura un mes. Quizás el gasto sea mucho mayor que el que tiene gas de línea o gas de caño”, señaló.

Por su parte, el referente de Adecua explicó que el Gobierno se hará cargo de un subsidio de 183 pesos por cada garrafa, para aquellos beneficiarios de planes sociales. “El común de la gente que no tiene subsidio no tiene otra forma de calefaccionarse o cocinar y lo va a pagar a un promedio de 400 pesos”, expresó.

Por último, Riopedre señaló que el argumento que siempre se utilizó ante el aumento del gas es la suba del dólar. Sin embargo, en las últimas semanas se registró un descenso en el valor de la divisa internacional y eso no se reflejó en los combustibles: “El valor del dólar bajó, pero la nafta no. Lo mismo pasa con el gas, que es un derivado directo del petróleo”.

“Lo que vemos es que el Estado debería controlar la cadena de comercialización para saber si lo que están cobrando es real o ficticio, porque el argumento de que el dólar subió hoy no corre. No sabemos mañana, por eso no podemos decir que se va a mantener el precio hasta diciembre”, finalizó.