La obsesión por controlarlo todo

¿Cuál será la receta del kirchnerismo si gana las elecciones?, el periodista Osvaldo "Bebo" Granados te la cuenta.
<a href="https://elintransigente.com/economia/2019/07/11/la-obsesion-por-controlarlo-todo/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-07-11T21:22:21-03:00">julio 11, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-07-11T21:25:04-03:00">julio 11, 2019</time></a>

Por Osvaldo “Bebo” Granados.- En el análisis del Instituto Patria llegaron a una conclusión: “Alberto Fernández no suma lo que pensamos. Cristina Kirchner lo eligió para poder romper su techo”, que se ubica entre el 34 y 37 % de los votos y la consigna era atraer moderados.

El viaje a la moderación choca con los Gurkas de Cristina. Los que piden una Conadep contra periodistas, o los que buscan eliminar el Poder Judicial. Ahora una destacada intelectual de “6,7 y 8”, Sandra Russo, explicó “que si en diciembre no gana Cristina, correrá sangre”. Alberto Fernández convive como puede con los Hugo Moyano, que pide presidir el Ministerio de la Venganza.

Incluso dentro del PJ, en una reunión privada, Sergio Massa dijo que habrá que estar preparados porque en un eventual gobierno peronista, el choque entre el presidente y el vice será inevitable. “Nosotros apoyaremos junto a los gobernadores a Alberto”, se escuchó.

Un tema apareció en estos días, que amplió la grieta en la fórmula Fernández – Fernández. Se habló del dólar y del sector financiero. Los economistas estrellas de La Cámpora: Matías Kulfas y Axel Kicillof apuntaron al futuro en una serie de puntos.

Uno: hay que obligar a los exportadores a que liquiden sus dólares en la Argentina. Hoy lo pueden hacer en el exterior. Dos: límites a las empresas. No podrán comprar más de dos millones de dólares por mes. Tres: pesificarán las tarifas y se congelarán por dos años. En el gobierno anterior se frenaron 12 años y los subsidios fueron del 83 %. Hoy, no hay dinero para hacerlo otra vez.

Cuatro: habrá controles a los movimientos de capitales. Cinco: hay que frenar “la fuga de divisas”. En el gobierno de Cristina se iban por un procedimiento más complicado, compraban un bono en dólares en Argentina y lo vendían en Nueva York.

Seis: como hay escasos dólares y hay que cuidarlos, Kicillof explicó: “En muchos países del mundo para comprar dólares te piden el ADN”. Esta claro se viene una prohibición. Se cerrará el Mercado. En las casas de cambio analizarán si tienen permiso de la AFIP. En los últimos cuatro años de Cristina – Kicillof, en el 95 % de los casos dijeron que no. Alberto Fernández hace malabarismos: “En varios casos no estoy de acuerdo con Kicillof”.

Siete: “Se va a controlar la salida de capitales”, este argumento es muy antiguo. Si se prohíbe la salida, tampoco van a entrar. Una persona ahorró 100.000 pesos. Para cuidar lo que pudo reunir, quiere comprar dólares. Se lo prohíben. No puede defender sus ahorros, desprecian la libertad de la gente. Si gana su plata honestamente, ¿por qué le limitan su capacidad de decidir? Si no sos flexible en este tema no podes pedir dólares en el exterior. ¿Quién te va a prestar si no te dejan devolver el dinero en moneda extranjera? ¿Cómo se van a financiar? Emitiendo dinero es la respuesta. Eso va a provocar más inflación.

Ocho : En los laboratorios de La Cámpora se especula con varios tipos de cambio: uno para exportadores, algo menor; otro para importaciones, mucho más elevado; y el restante financiero, para las transacciones en las casa de cambio. La historia enseña que se comienza con algunos controles en el tipo de cambio y se termina en Alcatraz. El Mercado lo sabe. No lo van a hacer en forma pública, pero la fórmula de los Fernández le bajo el pulgar.

Ante el crecimiento de las presiones gremiales: paro salvaje en los aeropuertos; amenaza de Camioneros y presión del gremio bancario sobre “Mercado Libre”, ocurrió un hecho inédito. Fueron 256 empresarios, los más importantes del país, los que señalaron: “No están buscando crear más y mejores fuentes de trabajo, sino perjudicar al país a través de la extorsión a la sociedad”.

La decisión de salir a hablar es un antes y después. Es evidente que no quieren ser espectadores ante la posibilidad que llegue al poder un gobierno que los termine expropiando. Todo esto esta marcando que consideran estas elecciones como un todo o nada. Como señalamos alguna vez: “El que gana gobierna y el que pierde va a la cárcel”. Algunos tratan de parecer moderados; pero la tropa va por todo.