Cuenta regresiva para un antes y un después con el dólar y la deuda

La reestructuración de deuda, un momento bisagra para la economía

La cuenta regresiva ya comenzó. Por un lado, con la salud de cara a una muy gradual y progresiva flexibilización de la cuarentena. Por otro, de cara a la economía del país y de los argentinos, que dependerá si hay acuerdo o no en la renegociación de la deuda y la cotización del dólar, en constante ascenso pero dependiente de este acuerdo.

Por el momento, en el ambiente ronda un aire de cierto optimismo ya que ante las horas decisivas hubo contraofertas que pueden derivar en un acuerdo con los bonistas. Esto se tradujo inmediatamente en el tipo de cambio, donde se registraron bajas de hasta el 2% y las brechas con el dólar mayorista se achicaron en torno del 75%.

Para muchos analistas, en el corto plazo es más posible que no se concrete el default. El tiempo límite de aceptación o no será el viernes 22 de mayo a las 17 horas donde o se anunciará un acuerdo de reestructuración de deuda o el tan temido default. Para los economistas, un acuerdo abrirá la puerta a otros tiempos con tipos de cambio a la baja.

¿Extensión?

El Ministerio de Economía de la Nación evalúa la posibilidad de solicitar una nueva extensión del plazo de renegociación de la deuda externa. Formalmente, el periodo para que los acreedores acepten la oferta de canje vences este viernes 22 de mayo. El pedido para prolongar las conversaciones con los bonistas debe presentarse ante la Comisión de Bolsa y Valores, SEC por sus siglas en inglés.

La idea de una nueva prórroga habría surgido el domingo en la reunión que mantuvieron en Olivos el presidente Alberto Fernández y el ministro de Economía, Martín Guzmán. La estrategia del Ejecutivo sería contar con más tiempo para acercar posiciones sobre un posible acuerdo. Paralelamente, esto permitiría disminuir las posibilidades de que los tenedores de los bonos Global declare unilateralmente el default.

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