“Es misógino, homofóbico, no baila y se hizo…” ¡Matilda Blanco no se calló nada!

La participante del Bailando recogió el guante y destrozó a un integrante del jurado.
<a href="https://elintransigente.com/espectaculo/2019/07/11/es-misogino-homofobico-no-baila-y-se-hizo-matilda-blanco-no-se-callo-nada/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-07-11T08:16:14-03:00">julio 11, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-07-11T08:35:54-03:00">julio 11, 2019</time></a>

Sin dudas, el “Súper Bailando 2019” es el certamen de baile que más polémicas, escándalos y emociones genera. En este caso, el exitoso show televisivo que lidera Marcelo Tinelli atraviesa su cuarto ritmo, cumbia, y algunas perlitas que se desarrollaron en las últimas galas, siguen generando repercusiones. Una de ellas tiene que ver con las medidas que implementó la estrella del Trece.

Recordemos que Marcelo cumple 30 años al aire y para la ocasión, decidió apostar al formato que más sonrisas le dio, el Bailando por un Sueño, por eso, incorporó seis parejas para prolongar la competencia. Tras la medida, llegó el ansiado debut de varios famosos, entre ellos el de Nico Occhiato, uno de los más esperados. Pero eso no es todo, la concursante que pisó el escenario y encendió los motores fue nada más y nada menos que Matilda Blanco.

La jefa de taller de “Corte y Confección” bailó el pasado martes y en su presentación, sacó varios trapitos al sol, algo que a los integrantes del estrado no les gustó y al momento de las devoluciones, no le perdonaron nada. Vale recalcar que El Intransigente publicó con anterioridad que su entrada fue muy picante y generó algunos cruces con la protagonista de “Casados con hijos” y con Flavio Mendoza.

La pelea inició con Florencia Peña, quien tiene cuentas pendientes con una de las críticas más filosas de la moda. El escándalo continuó en el momento de la intervención del BAR, instancia que solicitó Marcelo Polino al dar su puntaje. Al iniciar, el líder del segundo jurado, Flavio, no tuvo problemas a la hora de calificar a su “enemiga”, recurrió a sus frases más hirientes y se sinceró.

“Por momentos eras una tía borracha en una fiesta”, arrancó diciéndole el jurado. Luego, fue por más y agregó: “Y sobre gustos no hay nada escrito, a veces estamos en determinado lugar porque somos ‘elegidos’. Para mí sos la peor vestida de la televisión argentina, pero bueno, sos diseñadora”, comentó el director de “Stravaganza”. Inmeditamente, Matilda recogió el guante y no se calló nada.

“Perdón, no soy diseñadora. Yo no le falto el respeto a tu profesión porque te vestís mal”, lanzó la nueva figura del certamen y cerró de manera contundente: “Me parece genial que no te guste como me visto, porque viniendo de vos que te vestís tan mal, o sea… ¡gracias a Dios que no te gusta lo que me pongo!”.

El cruce no quedó en el olvido, Blanco quiso realizar un fuerte descargo y apuntó nuevamente a Mendoza. La especialista en moda tomó la palabra en “Los ángeles de la mañana” y fue muy lapidaria al recordar la frase en la que el integrante del BAR la llamó “tía borracha”. “Flavio se declaró absolutamente misógino y homofóbico y se hizo los abdominales como cinco veces”, inició la pelirroja ante la atenta mirada de Ángel de Brito, conductor de LAM.

“Me parece que ponerme en el lugar que me puso no está bueno. A ver, ¿Quién habla de tía borracha? ¿Él no se miró al espejo?, agregó muy picante. “Hay que ver cómo baile él, él no baila, sale al escenario, se desnuda y muestra los abdominales” (sic), retrucó la mediática y las angelitas reconocieron que la participante redobló la apuesta y estuvo más polémica que nunca.

Como si fuera poco, Matilda no dejó pasar la oportunidad y arremetió contra el padre de Dionisio al mencionar todas las cirugías a la que se sometió el juez de baile. “Ya al botox se lo toma”, exclamó y continuó: “Lo veo tirado, en un rincón, escabiándose con una botella de botox. Las verdades hay que decirlas. Yo me saqué todo lo que en un momento me puse: las lolas, la boca, todo. Eso ya fue, los volúmenes no hacen bien”. “¿Vos decís que él se emborracha con botox?” (sic), indagó Ángel. “Sí, (se pone) botox por las venas” (sic), cerró la compañera de Andrea Politti.