“A los diez días vinieron mis hijos y me dijeron: ‘Mamá por favor no te mueras vos también’”

La famosa recordó una dura tragedia familiar.
<a href="https://elintransigente.com/espectaculo/2019/08/11/a-los-diez-dias-vinieron-mis-hijos-y-me-dijeron-mama-por-favor-no-te-mueras-vos-tambien/" rel="bookmark"><time class="entry-date published updated" datetime="2019-08-11T09:48:07-03:00">agosto 11, 2019</time></a>

“PH Podemos Hablar” se convirtió en uno de los programas predilectos de los famosos, ¡todos quieren recibir su invitación y participar del ciclo! Andy Kusnetzoff logra conectarse con sus invitados y sacarles jugosas declaraciones. Este fin de semana, se vivió un momento muy tenso y emotivo cuando una mediática recordó la grave tragedia familiar que marcó su vida para siempre.

El 18 de enero de 1980 Cristina del Valle vivió una madrugada de terror. Claudio Levrino, su marido, murió de un tiro que él mismo se disparó accidentalmente de su propia arma. Aunque pasaron cuatro décadas de aquel episodio, la actriz recuerda el momento como si fuera ayer. “Un día viene y me muestra un regalo que recibió, era un arma. Yo le dije: ‘sacá eso de acá’. Con los dos chicos (por sus hijos) me parecía una locura”, arrancó explicando.

“Él la metió en un cajón y la cerró con llave. No la volví a ver hasta que un día mi papá me toca la puerta y me dijo: ‘¡Cristina, los chicos (en referencia a su hijo, Federico, y el hijo de una pareja amiga que se encontraba con ellos)!’ Estaban con el revólver…”, continuó la talentosa intérprete. Luego detalló: “Claudio se había olvidado de cerrar su auto, y tenía guardado el revólver en la guantera”.

“Yo estaba angustiadísima”, se sinceró. Entonces, narró la previa antes del trágico desenlace. “Esa noche comimos con Gabriela (Gili) y (Rodolfo) Bebán, quien le dijo: ‘Las armas las carga el Diablo’. Y él le respondió con la famosa frase: ‘Y la descargan los boludos'”, recordó. Después se fueron a su casa en Miramar, pero a mitad de camino Claudio detuvo el coche y le pidió que sacara la pistola Beretta calibre 22 de la guantera.

“La agarré con la funda y se la di. Él me dijo: ‘Ante todo quiero decirte que no comí postre, pero ya tengo mi postre’. Me dio un beso. ‘Vos sos mi postre, te amo y voy a darte el gusto’, me dijo”, explicó la famosa artista, mientras el conductor y sus invitados la miraban anonadados. “La abrió y la descargó. ‘¿Ves?, ya no sirve para nada’, me dijo. Pero había una bala en la recámara”, siguió.

“No me di cuenta de nada, hasta que veo una gota de sangre en su pantalón. Abrí la puerta del auto y empecé a correr”, señaló. “Fijate que no hubo fogonazo ni nada de eso. Los truenos de esa noche eran peores que ese tiro. Empecé a tocar las puertas y me escuchó un señor que era de la Policía. Le conté cómo fueron las cosas y me dijo: ‘Vos no toques nada’. Paramos un taxi y lo llevamos a una clínica”, declaró.

“Lo increíble es que yo me quería morir. No solo por su muerte, sino también por lo que vi, por lo que pasé. Nunca lo conté de esta manera”, confesó Cristina. Además, reveló que pasó por un período de depresión que superó gracias a sus hijos. “A los diez días vinieron Patricio y Federico, y me dijeron: ‘Mamá, nosotros queremos decirte que por favor no te mueras vos también. Andá a trabajar, te llama Hugo Moser’. Y fui…”, concluyó Del Valle.