Una vez más, el mensaje del Papa por los inmigrantes

Una vez más, el Papa alertó sobre el drama de los refugiados.
<a href="https://elintransigente.com/mundo/2019/05/16/una-vez-mas-el-mensaje-del-papa-por-los-inmigrantes/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-05-16T06:54:15-03:00">mayo 16, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-05-16T07:11:46-03:00">mayo 16, 2019</time></a>

Francisco volvió a referirse sobre la cuestión de los inmigrantes luego de que ayer se subiera al famoso “papamóvil” con ocho niños que llegaron desde Libia a través de uno de los “corredores humanitarios”. Así, una vez más, hizo hincapié en una problemática que está lejos de ser controlada, sobre todo con la continua llegada de refugiados en riesgosas barcazas cruzando el mar.

Ante una multitud de al menos 20 mil personas de distintas partes del mundo, Francisco ingresó a la Plaza de San Pedro y trasladó en el transporte papal a los niños que lucían gorros de la Cooperativa Auxilium saludando y bendiciendo a la multitud. “El Santo Padre, en su paso entre los fieles antes de la Audiencia General, ha hecho subir esta mañana al papamóvil, 8 niños llegados de Libia a través del corredor humanitario del 29 de abril pasado y en un barco hace unos meses atrás”, informó el director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede.

En tanto, el director de la Oficina, Alessandro Gisotti, precisó que “estos niños, de diferentes nacionalidades -de Siria, Nigeria y República de Congo- son acogidos actualmente con sus familias en el Centro Mundo Mejor de Rocca di Papa -municipio italiano de Lacio, provincia de Roma- y asistidos por la cooperativa Auxilium”.

Para Francisco, la cuestión es de suma importancia. Días atrás, hizo un llamamiento para que los refugiados que subsisten en duras condiciones en centros de detención en Libia, sean liberados con urgencia. Especialmente las mujeres, los niños y los enfermos, debido a las alarmantes tasas de desnutrición aguda, en condiciones inhumanas y con muy poca asistencia médica.

Además, señaló: “Los invito a unirse a mi oración por los refugiados que se encuentran en centros de detención en Libia, cuya situación, que ya es muy grave, se torna aún más peligrosa debido al conflicto en curso. Apelo por la evacuación especial de mujeres, niños y enfermos lo antes posible a través de los corredores humanitarios”. Pese a la insistencia del Jefe de la Iglesia católica, los inmigrantes sobreviven en precarios campamentos o instalaciones alrededor del mundo.

En Bulgaria

Tal como informó este medio, el Papa recurre a este mensaje reiteradamente. En Bulgaria, en su discurso frente a las autoridades del país, deslizó su mensaje a los inmigrantes y a los refugiados que golpean las puertas en las fronteras.

“No cerrar los ojos, no cerrar el corazón y no cerrar la mano. A ustedes, que conocen el drama de la emigración, permítanme sugerirles que no cierren sus ojos, su corazón y su mano -como está en su tradición- a aquellos que llaman a sus puertas”. Así invitó el Sumo Pontífice a los búlgaros en el marco de la reunión que mantuvo con las autoridades y la sociedad civil en la Plaza Atanas Burov en su primer día en Sofía. Sin embargo, sus palabras apuntaron a toda Europa, en un momento en que los misiles volvieron y con todo a la zona de Franja de Gaza.

Asimismo, el Papa resaltó que “Bulgaria se encuentra confrontada con el fenómeno de aquellos que buscan ingresar en el interior de sus fronteras, para escapar de las guerras y conflictos o la miseria, e intentando alcanzar de algún modo las áreas más ricas del continente europeo, para hallar nuevas oportunidades de asistencia o simplemente un refugio seguro”.