El Gobierno de Maduro hizo lo que quiso con el entierro del militar venezolano

Arévalo fue enterrado en el Cementerio del Este, en Caracas, custodiado por la Policía Nacional Bolivariana (PNB).
<a href="https://elintransigente.com/mundo/2019/07/10/el-gobierno-de-maduro-hizo-lo-que-quiso-con-el-entierro-del-militar-venezolano/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-07-10T19:03:05-03:00">julio 10, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-07-10T21:24:43-03:00">julio 10, 2019</time></a>

El caso de la muerte del capitán de corbeta Rafael Acosta Arévalo todavía da vueltas sobre la responsabilidad de las autoridades venezolanas. El pasado 22 de junio, Waleswka Pérez denunció la desaparición física de su marido. Ahora, este miércoles, informó que el régimen venezolano decidió por su cuenta, sin la participación de la familia, enterrar el cuerpo del militar.

“Denuncio el procedimiento ilegal que está haciendo la morgue de Bello Monte, la cual hará entrega controlada del cuerpo de mi esposo, así como lo hicieron con Óscar Pérez (policía que se presume también fue asesinado por el Gobierno)”, denunció Waleswka Pérez, esposa de Arévalo, en un video publicado en su cuenta de Twitter. Según el informe de la autopsia, revelada por el diario El Nacional, la causa de la muerte fue “edema cerebral severo debido a insuficiencia respiratoria aguda, debido a rabdomiólisis por politraumatismo generalizado”.

“Ayer lo presentaron, estaba sumamente golpeado, en sillas de ruedas, ni podía hablar, no se valía por si mismo; lo torturaron mucho, tanto que lo torturaron, que lo mataron”, había señalado Pérez en una entrevista a EVtvmiami, luego de conocerse la muerte del militar. Dirigentes de la oposición han apuntado como responsable a miembros de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM).

El pasado 28 de junio, Arévalo había sido presentado ante un tribunal militar por la DGCIM junto a otros cuatro militares y dos exfuncionarios de seguridad (de la policía judicial). Estaban acusados de planificar un golpe de Estado contra el líder del régimen, Nicolás Maduro. Según declaraciones del abogado del capitán, Arévalo fue presentado ante el juez en silla de ruedas y mostraba claros signos de tortura.

Sin embargo, en un comunicado de las Fuerzas Armadas Bolivarianas acusaron a un “desmayo” lo que motivó a trasladarlo al hospital “Dr. Vicente Salias”, donde a pesar de brindársele la debida atención médica, falleció. El Tribunal 36 de Control del área metropolitana fue el ente encargado de habilitar el entierro del militar en el Cementerio del Este, en Caracas, custodiado por la Policía Nacional Bolivariana (PNB).

“Yo lo maté y yo lo entierro. Algo así se puede interpretar de esto. Hoy nos sorprenden con esta inhumación controlada”, dijo el abogado de la familia, Alonso Medina Roa, según lo citado por el portal Infobae. Del mismo modo, el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, volvió a denunciar la participación del Gobierno venezolano en la muerte del capitán de corbeta.

“La dictadura de Maduro sigue avasallando derechos y cometiendo crímenes. Exigimos la entrega del cuerpo del capitán Acosta a su viuda de acuerdo con los procedimientos legales establecidos y los principios de la más básica humanidad”, dijo Almagro en su cuenta de Twitter. Por su parte, Juan Guaidó fue claro sobre este caso aún no esclarecido: “Dictadura asesina, criminal y torturadora: esto no se quedará así”.