Evacuaron un pueblo en Rusia por el aumento de los niveles de radiación

Pese al accidente, el Kremlin se jacta de ganar la carrera armamentista.
<a href="https://elintransigente.com/mundo/2019/08/13/115816/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-08-13T22:56:40-03:00">agosto 13, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-08-14T00:23:21-03:00">agosto 14, 2019</time></a>

Rusia informa poco sobre el accidente que produjo una práctica con una nueva arma el pasado jueves. La misteriosa explosión que provocó la muerte de cinco personas durante el ensayo de un misil en una base militar del mar Blanco genera más inquietud después de que este martes se ordenase la evacuación de un pueblo cercano. El servicio meteorológico nacional informó que los niveles de radiación en la ciudad de Severodvinsk (cercana al lugar de la detonación) aumentaron entre 4 y 16 veces tras la explosión.

El accidente estuvo vinculado con pruebas de “nuevas armas”, reconoció el lunes el Kremlin sin detallar el carácter de las pruebas, que está bajo secreto de Estado, informó El País de España. “A las 12 en Moscú, del 8 de agosto de 2019, en seis de ocho puntos de Severodvinsk se registraron aumentos de la dosis de radiación gama de entre 4 y 16 veces en comparación con el nivel habitual para este territorio”, según el comunicado difundido por el servicio meteorológico de Rusia en su página web.

El Ayuntamiento de Severodvinsk había anunciado un aumento de los niveles de radiación con el matiz de que duró poco y que no suponía peligro alguno para la población. La información fue borrada de su página web poco después y se explicó más tarde que no correspondía a las autoridades civiles referirse al accidente, sino al Ministerio de Defensa.

El subdirector del Centro Federal Nuclear ubicado en Sárov, Alexéi Chernishov, ciudad donde fueron sepultados con honores los cinco especialistas que murieron en la explosión, reconoció el lunes que la radiación había aumentado al doble en el polígono de Arjánsguelsk, pero aseguró que una hora después los niveles habían vuelto a la normalidad. Greenpeace sitúa el incremento en 20 veces los niveles normales, informó El País de España.

Los detalles sobre las víctimas mortales se han difundido a cuenta gotas. En el inicio se reconoció la muerte de dos personas, y el sábado pasado se elevó a cinco. Y fue el lunes, día de los sepelios, que se informó sobre sus nombres y cargos. Las autoridades ordenaron este martes a los 500 habitantes de Nyonoksa, un pueblo situado a unos 30 kilómetros de Severodvinsk, que lo abandonen mientras se desarrollan los trabajos de investigación del accidente, ha informado la agencia Interfax.

“Hemos recibido una notificación sobre las actividades previstas de las autoridades militares. Y se ha pedido a los residentes de Nyonoksa que abandonen el territorio del pueblo desde el 14 de agosto”, según autoridades en Severodvinsk citadas por Interfax. Otra agencia, Tass, notificó este martes que los médicos que trataron a las víctimas han sido enviados a Moscú para examinar sus estados de salud.

Los médicos firmaron un acuerdo de confidencialidad sobre cualquier detalle relacionado con el accidente. Todo insta a que se instale la desconfianza hacia los mensajes oficiales, cuestión que rememora la explosión en la central de Chernóbil en 1986, durante la época soviética, considerado el peor accidente nuclear de la historia. Ese recuerdo traumático llevó a muchos habitantes de la zona a acercarse a las farmacias a comprar yodo, un químico que se usa en ciertos casos para limitar los efectos de la exposición de la radiación.

PRESUMEN SU ARMAMENTO

El Kremlin se jactó este martes de estar ganando la carrera con Estados Unidos en el desarrollo de nuevas armas nucleares punteras. “Nuestro presidente (Vladimir Putin) dijo que los ingenieros rusos superan de forma significativa el nivel que otros países han logrado alcanzar hasta el momento. Es bastante excepcional”, señaló su portavoz, Dmitry Peskov. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo previamente desde su cuenta Twitter que su país estaba “aprendiendo mucho” de la explosión, que vinculó directamente al test de un misil Skyfall, en terminología de la OTAN (Burevéstnik en ruso). Según Trump, EE.UU. tiene “tecnología similar, aunque más avanzada”.