Hay un nuevo “riesgo persistente” en la catedral de Notre Dame

El incendio dejó varios problemas para la reconstrucción.
<a href="https://elintransigente.com/mundo/2019/08/14/hay-un-nuevo-riesgo-persistente-en-la-catedral-de-notre-dame/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-08-14T14:28:03-03:00">agosto 14, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-08-14T14:28:04-03:00">agosto 14, 2019</time></a>

Primero fue la contaminación de plomo en el ambiente que dejó la aguja y el tejado tras fundirse por las llamas. Ahora, la preocupación yace en un posible hundimiento del monumento religioso y arquitectónico de la edad media. El Ministerio de Cultura de Francia informó este miércoles que la catedral podría venirse abajo tras el incidente del pasado 15 de abril.

“A raíz de la ola de calor, se han vuelto a registrar recientemente piedras caídas de la bóveda. El ritmo de las obras iniciadas el 16 de abril se justifica únicamente por la urgencia vinculada al riesgo persistente de hundimiento”, indicó dicho ente en un correo electrónico transmitido a los medios, según lo consignó Efe este miércoles. Debido a esto, las obras de reconstrucción habían avanzado con rapidez.

Por la descontaminación que se está llevando a cabo, las labores se paralizaron el 25 de julio y se reanudarán el próximo 19 de agosto, por lo que es una cuestión de “urgencia imperiosa” retomarlas para evitar el desastre. No obstante, las medidas de seguridad sanitarias por el plomo, elemento de alta toxicidad, son la prioridad para las autoridades francesas.

“La suspensión de la obra decidida por el Prefecto de la Región el 25 de julio pretendía pasar de un dispositivo provisional de lucha contra el riesgo de plomo, instaurado en la urgencia de preservar el edificio, a un dispositivo perenne y dimensionado con respecto al número de trabajadores en el lugar”, según informó el Ministerio de Cultura.

Los trabajos de descontaminación comenzaron esta semana y se espera se deban extender durante tres más. Un informe de la Inspección del trabajo realizado a finales de julio determinó las medidas a seguir por parte del ayuntamiento de París para limpiar el área. El incendio fundió al menos 440 toneladas de plomo. El primer paso es eliminar el elemento tóxico que se encuentra en las calles cercanas a la catedral.

Ahora, el Estado francés debe evitar el derrumbamiento del monumento, así como la debida protección de los trabajadores ante cualquier riesgo sanitario. Según el Ministerio de Cultura, el contacto con la Inspección de trabajo ha sido constante desde el pasado 30 de abril, “en forma de visitas a la construcción, reuniones de trabajo y correos”.

Dicho ente gubernamental aseguró que han enviado informes diarios a los obreros sobre las medidas preventivas a tomar antes del reanudación de las actividades de reconstrucción. Del mismo modo, las empresas que intervienen en la descontaminación tienen la obligación de garantizar a los empleados los análisis de plomo en la sangre y un seguimiento individual por un médico laboral.