Detectan yodo radiactivo en la frontera entre Rusia y Noruega

Esperan determinar si el yodo está relacionado con la explosión en Arkhangelsk.
<a href="https://elintransigente.com/mundo/2019/08/15/detectan-yodo-radiactivo-en-la-frontera-entre-rusia-y-noruega/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-08-15T13:08:23-03:00">agosto 15, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-08-15T13:16:26-03:00">agosto 15, 2019</time></a>

La agencia de seguridad nuclear de Noruega (DSA) confirmó el hallazgo de pequeñas cantidades de yodo radioactivo al norte del país luego de la explosión durante un ensayo de un misil de crucero con una fuente isotópica de alimentación, que mató a siete personas y obligó a la evacuaciones de miles de personas.

El organismo atómico ruso, Rosatom, el sábado se había limitado a solo confirmar la muerte de cinco personas durante la explosión y explicar la implicación de “fuentes de energía de isótopos”, sin dar más detalles sobre el incidente que ha puesto en alerta a varios países de la comunidad internacional, entre ellos Estados Unidos.

La DSA explicó que ahora está analizando el yodo radioactivo detectado por su estación de filtro de aire en Svanhovd, cerca de la frontera con Rusia, zona donde solo un río separa ambos países. Las muestras para la investigación fueron recogidas entre el 9 y el 12 de agosto, mientras que la explosión del misil tuvo lugar el día 8.

“Actualmente no es posible determinar si la última detección de yodo está relacionada con el accidente en Arkhangelsk. La DSA continúa haciendo análisis más frecuentes”, explicó la institución sobre estas mediciones que no son tan inusuales como se piensa, pues suelen detectar este compuesto químico entre seis y ocho veces al año.

A pesar de las distintas informaciones las autoridades ya confirmaron que un pequeño reactor nuclear estalló hace varios días mientras un grupo de científicos trabajaba en una base militar y centro de pruebas de misiles en Nyonoksa. Hasta el 13 de agosto Moscú no admitía que la explosión efectivamente estaba vinculada a pruebas de “nuevas armas”.

En ese momento, la agencia nuclear rusa aseguró, durante un funeral en memoria de los científicos fallecidos en el accidente, que continuarían con el trabajo sobre este nuevo tipo de armas “bajo cualquier circunstancia”. Los expertos creen que es posible que estuvieran probando un misil nuclear de crucero 9M730 Burevestnik, uno de los nuevos misiles anunciado por Vladímir Putin. 

El pánico llegaría a los hogares el martes cuando el servicio meteorológico ruso reconoció que los niveles de radiación de la ciudad de Severodvinsk subieron entre 4 y 16 veces más después de la explosión. Sin embargo, los expertos no consideran que se puedan hacer analogías entre este accidente y lo ocurrido en la central atómica de Chernóbil en tiempos soviéticos.